Se manifiestan para mostrar su descontento con la investigación que llevan adelante los fiscales, por el no esclarecimiento de la muerte de Diego Román.
Este 4 de julio se cumplió un año desde que se halló al pequeño Diego Román sin vida en un descampado de la ciudad de Recreo. En reclamo de justicia y esclarecimiento del caso, este miércoles familiares y vecinos se concentrarán desde las 12 frente al Ministerio Público de la Acusación ubicado en 1º de Mayo 2417 de la capital provincial.
Buscan demostrar su disconformidad en la investigación que llevan adelante los fiscales del caso, que aún no lograron determinar la causa de muerte del niño. Se reunirán bajo el lema “Justicia y Verdad, Todos por Diego Román”.
Por su parte, el abogado defensor de la madre de Diego Román, el Dr. Dionisio Ayala fue citado por el presidente de la Asamblea Legislativa, el senador Joaquin Gramajo en 4 de Enero al 1500 donde estará presente la Auditora General del Ministerio Público de la Acusación, Dra. Maria Cecilia Vranicich. La reunión tiene que ver con las denuncias que hicieron desde la defensa contra los fiscales.
La muerte de Diego
Diego Román, de 12 años, comenzó a ser intensamente buscado desde el miércoles 3 de julio de 2019, cuando no regresó a su casa luego de ir a la escuela, en Recreo, ubicada a unos 17 kilómetros de la capital santafesina.
Su padre realizó la denuncia en la Comisaría 16ª de esa localidad y un día más tarde el vicepresidente del Club Social Central Oeste, donde el niño jugaba al fútbol, encontró su cuerpo entre la vegetación de un descampado cercano a su casa.
En un primer momento se apuntó a un homicidio producido con un elemento punzocortante. Oportunamente, el médico forense y docente universitario Pascual Pimpinella explicó que en la primera autopsia detectaron la presencia de heridas cuyos bordes eran «muy netos», lo cual abonaba la teoría de que habían sido producidas con un elemento filoso.
Hubo una segunda autopsia que fue realizada por el equipo de especialistas del Poder Judicial de la Nación. Al cumplirse un año de la muerte del niño, los fiscales Andrés Marchi y Ana Laura Gioria a cargo de la investigación explicaron en un comunicado público que luego de la presentación de las muestras de ambas autopsias, “se concretó la identificación y toma de muestras bucales y de pelos a perros. Fueron recolectados en dos viviendas cercanas al lugar en el que se encontró el cuerpo de la víctima y fueron remitidas a los especialistas nacionales para el análisis de ADN”.
Los fiscales manifestaron que “se espera que los estudios de ADN nos permitan obtener perfiles genéticos humanos y/o de origen animal” y advirtieron que “estas pericias se complejizan cuando se trata de establecer perfiles de origen animal”.



