El estudio indica que ya se suman siete años de estancamiento, inflación de costos y precios en baja, alta presión tributaria. Cadenas de pago cortadas y empresas al borde de la desaparición.
“La Bolsa de Comercio de Santa Fe expresa su preocupación por el deterioro económico financiero de la mayoría de los sectores de la economía real de la provincia de Santa Fe en ella representada, en especial de aquéllos relacionados con la actividad agropecuaria y los servicios vinculados, pero que también alcanza a otros como los inmobiliarios y del consumo”.
La entidad que preside Olegario Tejedor advirtió en una declaración que “en el marco de un contexto de estancamiento, que lleva más de siete años, con persistente inflación de los costos internos, fuerte presión tributaria y baja de precios internacionales, la cadena de pago ya se encuentra cortada en el interior y muchas empresas al borde de la desaparición productiva”.
En tanto señaló que en este marco, aunque se registra cierto incremento de los niveles de producción en los últimos meses, es notorio el efecto sobre el resultado económico en las distintas actividades.
“Prueba de lo expuesto -subraya- son las pérdidas estimadas para los productores de los principales cereales y oleaginosas en las últimas campañas. En promedio, para la zona núcleo del centro-norte provincial, se perdieron U$S 50 por hectárea de trigo, U$S 60 por hectárea de girasol, y U$S 125 por hectárea de soja”.
En cuanto al sector lácteo, planteó que “el sector lácteo, en los últimos dos años, ha enfrentado una caída del precio internacional del 52% que, en conjunto con la inflación, obligaron al productor tambero a incrementar en un promedio nacional del 25%, la cantidad de litros de leche para solventar los gastos de estructura”.
El documento recordó además el impacto del exceso hídrico de comienzos de este año en los departamentos del oeste de la provincia, siendo que más del 70% de la producción se ubica en las zonas afectadas.
En relación con los productores de carne vacuna, la declaración apuntó que “persiste la caída del precio relativo” entre el consumo y la hacienda en pie.
“En sintonía con la escasez de márgenes económicos disponibles para inversión, el sector inmobiliario del centro-norte provincial registra una sistemática caída en las transferencias de dominios, que acumula un 12% neto en los últimos cuatro años”, refirió.
Por último resaltó que es importante destacar “el efecto que la situación antes descripta tiene sobre el conjunto de la economía provincial. El empleo registrado no se ha visto aún perjudicado significativamente pero el consumo minorista y la inversión en bienes durables se han resentido”.



