Profesionales que trabajan con personas con discapacidad volvieron a congregarse para reclamar por un problema que no es nuevo. Sostienen que las obras sociales y prepagas no cumplen con los pagos que les corresponden.
Bajo el lema «Una luz por la discapacidad», se reunieron en la esquina de Bv. Gálvez y Rivadavia con la intención de marchar hacia el Puente Colgante, tal como lo hicieron hace algunas semanas. Estuvieron acompañados por padres y prestadores de servicios tales como transporte, a quienes también les afecta la situación.
Majo Carabajal, integrante de la Organizaciones Unidas explicó: «La familia sale nuevamente a acompañar a los prestadores porque su situación no se ha solucionado. Los prestadores no están cobrando y las respuestas siguen siendo mentiras».
Antes de comenzar la marcha, una de las profesionales impulsoras de la manifestación graficó el problema con claridad: «De un niño que atendemos tres terapeutas, una cobró y las otras dos no, entonces la pregunta es con qué criterio se selecciona quien cobra y quien no».
Se trata de la psicopedagoga Marina Latta cuestionó que «mágicamente, después de la primera marcha las obras sociales comenzaron a pagar el mes de abril, es como que la plata apareció por obra de arte».
«Nos están precarizando porque trabajamos y tenemos que esperar 60 días hábiles para cobrar, con la situación de inflación que atraviesa este país«, lamentó.


