Los voceros estimaron en 70 millones de pesos el movimiento de dinero en la fiesta clandestina, sin considerar bebidas alcohólicas y la comercialización de drogas. 

El ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quniteros, quien estuvo presente en el lugar, destacó la voluntad del gobierno cordobés y las intendencias «para desarticular este tipo de eventos que no cuentan con ninguna habilitación, ninguna medida de seguridad»,

 «Sabemos que hay comercialización de droga y consumo de todo tipo», añadió.

Advirtió además que «no debe dejar de tenerse en cuenta que quienes concurren a estos eventos, generalmente organizados en el gran Córdoba, luego salen a las rutas bajo los efectos del alcohol y de estupefacientes, con el riesgo que esto provoca».