“Sandra (Pettovello) y Patricia (Bullrich) lograron lo impensado”, destacaron desde el ministerio al tiempo que aclararon que al asumir, la AUH y la Tarjeta Alimentar cubría el 49% de la canasta básica y que la asistencia se transfería «mitad al beneficiario y la otra mitad a los gerentes de la pobreza”, denominación que asignó Milei a los movimientos sociales que oficiaban de intermediarios.
En contradicción con las permanentes críticas al rol interventor del Estado y a la justicia social que pregonan desde la administración libertaria, la asistencia estatal cumple un rol fundamental bajo el enfoque de «aumentar la libertad económica como solución para reducir la pobreza estructural del país”.
A fines prácticos, remarcaron que se trabajó en la suba del monto de la AUH y de la Asignación Universal por Embarazo (AUE), que según reportaron, fue de un 308% entre diciembre de 2023 y septiembre de 2024, lo que posibilitó que, sumado a la duplicación del monto de la Tarjeta Alimentar, alcancen a cubrir el 97,7% de la canasta.
Otro de los puntos que destacaron fue el incremento del Plan 1000 días, y el “refuerzo” de merenderos, comedores, y puntos registrados donde, aseguraron, alcanzan a 4.834 establecimientos. “Estamos trabajando para fortalecerlos y sumar nuevos espacios, asegurando que realmente cumplan su función en las comunidades”, prometieron.
Además, se habló de una “mejora del valor nutricional” reflejado en la suba de las raciones y los módulos alimentarios lo que habría dado lugar a una mejora en el valor calórico de los alimentos. “Si bien el objetivo es que las familias coman en sus casas, nos ocupamos por los comedores matriculados que existen y nos encargamos que mejoren el menú”, aclararon.
A pesar de la judicialización del tema, en Capital Humano aseguraron que se han distribuido 2.583.221 kilos de alimentos en más de 1000 comedores escolares destinados a escuelas vulnerables, y remarcaron que a partir de octubre, pretenden extender la edad de los beneficiarios de la Tarjeta Alimentar hasta los 17 años.
“Si no se hubieran implementado los aumentos de las prestaciones con el cambio de fórmula, ¿en qué situación estaríamos? Sin la nueva fórmula de actualización, el poder de compra de la Asignación Universal por Hijo (AUH) se habría mantenido en un 27,3% de la canasta básica alimentaria”, cuestionaron en una clara crítica a la política social del Ministerio de Desarrollo Social, encabezado por aquel entonces por Victoria Tolosa Paz.
En la misma línea, subrayaron: “Reafirmamos que nuestra política social se enfoca en mejorar la calidad de vida de las familias más vulnerables a través de la asistencia directa, sin intermediarios, y confiando en la libertad y capacidad de las personas para decidir cómo administrar sus recursos”.
“En estos 10 meses, hemos logrado contener la emergencia con responsabilidad y transparencia, eliminando intermediarios y actuando de acuerdo a indicadores objetivos”, se jactaron en el Gobierno y concluyeron: “Esto ha permitido evitar la discrecionalidad y asegurar la eficiencia en el uso de los fondos públicos”.


