Un impactante robo sacudió la tranquilidad de la localidad de Rincón el sábado por la noche, cuando dos delincuentes disfrazados de obreros ingresaron a un geriátrico armado y se llevaron la caja fuerte que contenía el dinero de las jubilaciones de los residentes. El hecho ocurrió en calle Seguí al 2300, alrededor de las 21:50 horas.
A pesar de la tensión, el asalto no dejó heridos entre los ancianos ni el personal del hogar. Sin embargo, el robo dejó interrogantes al descubrirse que las cámaras de seguridad dejaron de funcionar momentos antes del incidente, un detalle que podría ser clave en la investigación.
El episodio no solo evidencia la vulnerabilidad de una población altamente sensible como los adultos mayores, sino que también pone en foco la necesidad de mejorar los sistemas de seguridad en instituciones destinadas a su cuidado.
Este hecho reabre el debate sobre la efectividad de las políticas de seguridad y protección para los sectores más frágiles. Mientras las autoridades investigan, los vecinos exigen respuestas contundentes frente a un crimen que atenta contra quienes más necesitan tranquilidad y resguardo.


