En 10 segundos:
Qué pasó: Un grupo de personas disparó contra una vivienda en la localidad de Pilar y la policía logró identificar a cuatro sospechosos.
Qué cambia desde hoy: La investigación avanzó con allanamientos y secuestro del vehículo usado en el ataque.
A quién le pega: A una familia vinculada al conflicto que habría originado la intimidación.
Qué mirar ahora: La búsqueda de dos sospechosos que permanecen prófugos con pedido de captura.
Pilar, 16 de marzo de 2026
La investigación por un ataque a balazos contra una vivienda en la localidad de Pilar comenzó a delinear un mapa más preciso de lo ocurrido durante la noche en que se produjeron los disparos. A partir del análisis de cámaras de seguridad instaladas en la comuna y en propiedades particulares, los investigadores lograron identificar a cuatro personas que habrían participado del hecho.
Según la reconstrucción preliminar realizada por la policía, los implicados habrían llegado a la localidad a bordo de una camioneta Ford EcoSport negra. El vehículo fue captado por distintos registros de cámaras en momentos previos al ataque, lo que permitió reconstruir parte del recorrido realizado por los sospechosos dentro del pueblo.
La secuencia que analizan los investigadores indica que una de las mujeres permaneció dentro del vehículo mientras otras tres personas descendieron en inmediaciones de calle Entre Ríos y se dirigieron hacia el sector donde se encontraba la vivienda que luego sería atacada.
En ese punto se habrían efectuado varios disparos contra el frente de la casa. La hipótesis principal de los investigadores sostiene que el objetivo del ataque no habría sido ingresar al domicilio sino intimidar a quienes viven allí.
El inmueble estaría vinculado a familiares del padre de una menor involucrada en un conflicto familiar que, según la reconstrucción judicial, podría estar en el origen de la escalada de amenazas que culminó con el ataque armado.
A partir de esa línea de investigación, la fiscalía ordenó en las últimas horas una serie de procedimientos en la ciudad de San Carlos Centro, donde los sospechosos tendrían vínculos familiares y lugares de residencia.
Durante uno de los allanamientos, los agentes lograron secuestrar la camioneta Ford EcoSport negra que habría sido utilizada para trasladar a quienes ejecutaron el ataque. El vehículo fue encontrado en la vivienda de un familiar de la principal sospechosa.
Los investigadores determinaron además que la camioneta pertenece a un tercero, por lo que ahora intentan establecer si el propietario tenía conocimiento de su utilización durante el episodio o si el vehículo fue prestado sin conocer el destino que tendría.
En otro de los domicilios allanados, los efectivos constataron que la mujer investigada y su pareja no se encontraban en el lugar. La ausencia de ambos refuerza la hipótesis de que habrían abandonado la zona después del ataque.
La fiscalía interviniente confirmó que actualmente existen pedidos de captura vigentes para dos de los principales sospechosos, quienes permanecen prófugos mientras continúa el operativo de búsqueda.
Dentro de la investigación también aparece un antecedente judicial que suma otro elemento al expediente. De acuerdo con fuentes vinculadas a la causa, la mujer señalada como una de las participantes del ataque cuenta con antecedentes en investigaciones vinculadas a la comercialización de estupefacientes.
Ese antecedente no forma parte directa del hecho investigado pero sí aparece en el expediente como parte del contexto que rodea a los sospechosos y sus vínculos.
La causa judicial se tramita bajo las figuras de abuso de armas y amenazas, delitos que en la legislación penal contemplan penas cuando se acredita la utilización de armas de fuego con fines intimidatorios.
Mientras tanto, la investigación sigue concentrada en localizar a los dos prófugos que permanecen bajo pedido de captura y en determinar el grado de participación que tuvo cada uno de los implicados.
Del operativo participaron efectivos de la Comisaría 6ª de Pilar, personal de la Comisaría de San Carlos Centro, la Subcomisaría de Las Tunas, la Subcomisaría de San Agustín y el Grupo de Operaciones Especiales de San Justo.
Las tareas de búsqueda continúan en distintos puntos de la región mientras la fiscalía intenta reconstruir con precisión el rol de cada uno de los sospechosos y confirmar si el ataque respondió exclusivamente a un conflicto familiar o si existen otros factores detrás del episodio.

