En 10 segundos:
Qué pasó: el Gobierno provincial declaró la emergencia y/o desastre agropecuario en 19 localidades santafesinas
Qué cambia desde hoy: productores podrán acceder a prórrogas impositivas, certificados de emergencia y asistencia oficial
A quién le pega: a productores rurales del norte provincial y al cinturón hortícola de La Capital
Qué mirar ahora: si Nación homologa la medida y activa beneficios fiscales nacionales
Santa Fe, 6 de mayo de 2026. La emergencia ya no se discute en términos climáticos. El problema pasó a ser productivo, logístico y fiscal.
El gobierno de Santa Fe oficializó este martes la declaración de emergencia y desastre agropecuario para 19 distritos golpeados por lluvias excepcionales, desbordes y anegamientos que alteraron la dinámica rural durante las últimas semanas. La decisión incluye localidades de Vera, 9 de Julio, General Obligado y parte del cinturón hortícola del departamento La Capital.
El dato que empieza a modificar el escenario es la dimensión acumulada del daño. Los informes técnicos citados por la provincia describen suelos saturados desde marzo, caminos rurales deteriorados, maquinaria sin acceso a los campos y localidades parcialmente aisladas por el agua.
El decreto firmado por el gobernador Maximiliano Pullaro suma además un paquete de alivios fiscales que busca evitar un corte financiero inmediato sobre productores afectados. Se prorrogan cuotas del Impuesto Inmobiliario Rural y Urbano hasta 2027 y, en los casos certificados como desastre agropecuario, se establece directamente la condonación de pagos correspondientes a este año.
La medida también abre otra etapa administrativa. Los productores deberán tramitar certificados de emergencia para acceder a beneficios y quedar incorporados al registro provincial que irá actualizándose semanalmente.
En paralelo, la provincia intenta anticiparse a un problema que suele aparecer después de las inundaciones: el traslado y sostenimiento de hacienda. Por eso se creó un registro específico de oferentes de campos, alimentos y transporte para contingencias agropecuarias.
La discusión ahora empieza a correrse hacia Nación. La homologación nacional de la emergencia es el paso que falta para habilitar diferimientos impositivos de alcance federal y ampliar la asistencia sobre una región que todavía sigue bajo presión hídrica.


