En 10 segundos:
Qué pasó: la PDI realizó seis allanamientos contra integrantes vinculados a “Los Puchingas”
Qué cambia desde hoy: la investigación suma detenidos y elementos secuestrados en causas por violencia armada
A quién le pega: a sectores de barrio Jesuita y zonas atravesadas por disputas violentas
Qué mirar ahora: si la Justicia logra reconstruir conexiones con otros episodios armados recientes
Santa Fe, 6 de mayo de 2026. La investigación empezó por amenazas y terminó exponiendo una estructura más amplia de violencia territorial.
La Policía de Investigaciones de Santa Fe realizó seis allanamientos en barrio Jesuita y sectores cercanos en el marco de causas por abuso de armas y privación ilegítima de la libertad. El operativo estuvo dirigido a personas vinculadas con una banda conocida en la zona como “Los Puchingas”, señalada por distintos episodios armados registrados en los últimos meses.
Los procedimientos dejaron tres detenidos y el secuestro de un automóvil y una motocicleta con pedido de captura, además de teléfonos celulares y una pequeña cantidad de marihuana. Las medidas fueron ordenadas por la fiscal Laura Urquiza y ejecutadas por la Sección Delitos Especiales de la PDI.
Detrás de los allanamientos aparece una dinámica que las investigaciones judiciales vienen siguiendo con frecuencia creciente en Santa Fe: grupos de escala barrial que combinan amenazas, circulación de armas y episodios de intimidación territorial.
La causa se originó tras una persecución con disparos denunciada a comienzos de año. A partir de tareas de inteligencia y relevamientos, los investigadores empezaron a conectar distintos hechos violentos bajo una misma referencia criminal.
En términos operativos, el procedimiento muestra otra lógica de trabajo de la PDI: investigaciones más focalizadas sobre actores concretos y menos despliegues amplios sin objetivos definidos. El desafío, otra vez, pasa por determinar si las detenciones logran desarticular la dinámica violenta o si el conflicto vuelve a reorganizarse rápidamente en el territorio.
La secuencia también vuelve a dejar una señal sobre la fragmentación del delito urbano en Santa Fe, donde las disputas armadas ya no responden solamente a grandes estructuras sino también a grupos barriales con capacidad de generar violencia sostenida.


