La pobreza infantil deja a 5,1 millones de chicos bajo presión

En 10 segundos:
Qué pasó: Unicef informó que el 42,3% de niñas, niños y adolescentes vive en hogares pobres.
Qué cambia desde hoy: la baja frente a 2024 convive con una proyección de nuevo aumento en 2026.
A quién le pega: a 5,1 millones de chicos y adolescentes, y a hogares que siguen endeudándose para sostener gastos básicos.
Qué mirar ahora: si la caída del presupuesto nacional en infancia corta la mejora registrada.

Buenos Aires, 10 de junio de 2026. La foto mejora, pero el fondo sigue siendo duro: cuatro de cada diez niñas, niños y adolescentes en Argentina viven en hogares pobres.

El nuevo informe de Unicef Argentina ubica la pobreza infantil en 42,3% durante el segundo semestre de 2025. Son 5,1 millones de chicos y adolescentes. Dentro de ese universo, cerca de 1,1 millones atraviesan indigencia, es decir, viven en hogares donde los ingresos ni siquiera alcanzan para cubrir una canasta alimentaria básica.

El dato marca una baja frente al segundo semestre de 2024, cuando la pobreza infantil llegaba al 52,7%. La mejora existe, pero todavía se mueve sobre niveles socialmente muy altos.

Unicef proyecta que en el primer semestre de 2026 la pobreza infantil podría volver a subir hasta el 44,4%, mientras que la indigencia alcanzaría el 10,8%. La evolución dependerá de ingresos familiares, precios, empleo y transferencias sociales.

La Asignación Universal por Hijo, la Prestación Alimentar y otros apoyos monetarios aparecen como una barrera concreta frente a la pobreza extrema. Según el organismo, sin esas transferencias, la indigencia infantil sería seis puntos más alta.

El informe también muestra una tensión más profunda. Cuando la pobreza se mide por privaciones vinculadas a derechos —educación, vivienda, agua potable y condiciones de vida— el cuadro aparece estancado desde 2020. Eso indica que la recuperación de ingresos puede aliviar la urgencia, pero las carencias estructurales siguen pesando sobre la vida cotidiana.

El dato de endeudamiento completa la escena: el 75% de los hogares con niñas, niños y adolescentes recurrió durante 2025 a ayuda, préstamos, venta de pertenencias o alguna forma de financiamiento informal para cubrir gastos. Entre hogares sin chicos, esa proporción baja al 65%.

La discusión que se abre es fiscal y social. Unicef advierte que, si el presupuesto vigente no se modifica, el financiamiento nacional dirigido a niñez y adolescencia podría caer 16% en términos reales durante 2026.

La infancia queda en una zona de recuperación incompleta: menos chicos bajo la línea de pobreza que en 2024, con millones todavía atrapados entre ingresos ajustados, deudas familiares y servicios básicos que no terminan de recomponerse.

 

Compartir:
 
 
Ver más notas sobre: El País Política
 
 
Recibí nuestras alertas de actualización y mantenete atento a las novedades que te proponemos, desde el resumen de medios mas importante de la provincia.
 

Tambíen te puede interesar...

 
Diseñado y desarrollado por Quarter Studios