Esta adecuación se torna imprescindible para paliar los efectos del proceso inflacionario y sostener la recuperación de la inversión que la EPE exhibe desde 2008, superior a los 4.000 millones de pesos. Esta política empresaria sostenida en el tiempo es la manera más eficaz y sustentable de mejorar la calidad del servicio, dotando de continuidad al plan de obras eléctricas previstas.
La incidencia del nuevo cuadro tarifario de la EPE operará a pleno en las facturas con vencimiento en el mes de febrero de 2016.


