Ethel Valero de Wegher… si naciera de nuevo volvería a ser maestra sin dudarlo…

En la edición de esta semana, quisimos elegir a una historia de vida  relacionada al sexo femenino, en homenaje al día de la mujer. Así fue que recorriendo las calles del pueblo, dije… que mejor que ella… una mujer que dedicó su vida a la enseñanza de no sé cuantas generaciones de niños, hoy muchos de ellos ya padres y abuelos.

Esta señora es Etel Valero de Wegher, quien a poco de cumplir 80 años, amablemente aceptó nuestra propuesta y nos recibió con gran predisposición respondiendo todas y cada una de las preguntas que se le presentaban, emocionada hasta las lagrimas por momentos, dibujando unas sonrisas por otros, pero siempre teniendo presente a su familia y la docencia, de esta forma comenzamos la nota que esperamos sepan disfrutar como lo hicimos nosotros al momento de efectuarla.

“…Me llamo Ethel Valero de Wegher, nací el 21 de Agosto de 1.936, mi padre era Leonardo José Valero, en tanto no puedo dejar de mencionar a mi abuela Inés, una mujer excepcional, quien sin dudas fue mi modelo a seguir. Tenía dos hermanos, Leonardo a quien le decíamos Chiquito y Ruy, lamentablemente hoy solo quedo yo, pero guardo los mejores recuerdos de todos ellos. Con los años mi padre se caso con Delia Carolina Meister, con quien aun hoy tenemos una gran relación…”

Sus primeros años…

“…Naci lejos de Progreso y llegamos a este pueblo en 1.949, aquí comencé a cursar el sexto grado y mi maestra en la escuela 341 fue la Sra. Meister…”

“…Mi papa era farmacéutico, tenía la farmacia a una cuadra de la plaza, frente a lo que era la confitería bailable Diesel Dance, allí también vivíamos y recuerdo que como me dejaban salir muy pocas veces a los bailes, organizábamos en mi casa, lo que llamábamos “asalto” que no era ni más ni menos que juntarse con amigos y amigas a charlar y compartir lindos momentos. Mis compañeros eran “Nene” Mondino (hija del sastre), Mimita Caliani, Nupi Chialvo, Nelida Pascuale. Las pocas veces que salía a los bailes lo hacía acompañada con mi hermano chiquito o mi abuela…”

“…Mi padre y mi abuela eran buenos pero rectos, sin dudas me tenían muy vigilada, es así, que al finalizar la escuela primaria me enviaron para continuar con mis estudios en el colegio de monjas El Calvario de Santa Fe. La verdad es que fue muy duro para mi despegarme de mi padre, y además no me gustaba el lugar por lo que me pasaron a la Escuela Normal de Esperanza, allí finalice el Secundario y realice la carrera de Magisterio, donde me recibí…”

La docencia, mucho más que un trabajo…

“…Desde pequeña siempre quise ser maestra, por lo que con mucho gusto efectué mis años de estudio hasta terminar la carrera de magisterio. Me recibí en el año 1.955, fueron años muy lindos donde compartí años de estudio entre otras personas con Ana Schop, Rolando Grenon, Ángel “Chichi” Lotto, Darío Caldo…”

“…Al recibirme tuve la suerte que inmediatamente comencé a trabajar en la Escuela Primeria de mi pueblo, ya que reemplace a una maestra que la habían trasladado a Esperanza, en ese momento era Director del establecimiento el Sr. Ermides Galopín. Pocos meses después me surge la posibilidad de ir a desempeñarme a la Escuela Rural Sur de Progreso, recuerdo que me vino a buscar el Sr. Pedro Muller ya que la Escuelita del Sur se había quedado sin maestro…”

“…Así fue que enseguida acepté el cargo y durante siete años fui Directora, maestra y portera a la vez en ese hermoso lugar. Había más de 30 alumnos en esa epoca y no falte nunca, con lluvia, barro, tormenta o sol, siempre fui…  a veces a pie, otras en sulky o bicicleta, pero también me acercaba el Colectivo El Oeste. Iba y venía todos los días, sin dudas que mi objetivo principal era llegar como sea, por el solo hecho que podía ir un alumno y no era lo correcto que llegue y no esté el maestro, mas allá que cuando había tormenta la mayoría de las veces no iba ningún chico…”

“…Lo que sí, hay una cosa que me pone muy mal… muchas veces cuando cuento en que o como iba a la escuela del campo, me dicen, “…uuuu que sacrificio…” , a lo que yo respondo que esos viajes de ninguna manera fueron un sacrificio…”

“…Fueron 7 años hermosos en los cuales la gente de campo me hacía sentir como si estuviera en mi casa, por lo que guardo los mejores recuerdos. Mis alumnos entre otros fueron los hermanos Steimbach, los Lauxman y muchos otros…”

“…Luego de esos 7 años increíbles en la escuela rural, fui a rendir y obtuve el cargo de maestra titular en la Escuela Primeria N* 341, así fue que en 1.963 comencé como maestra de primer grado, donde entre otros estaban Marta Risso y Hugo Bertolino. Lógicamente que antes una maestra le daba todas las materias al grado que le tocara, cuando comencé el Director era Ermides Galopin, además estaban otras maestras como Tuna Rinaldi, Coca Zacarías, Aminta Hulsberg, Leila Meister, Nilda Morcillo, el maestro de carpintería era Armo Hulsberg, la portera Modesta Turri y algunas mas…”

“…En 1.972 llegue a ser Directora y nunca me olvido cuando un Inspector me dijo …En esta escuela existe un gran grupo humano… sin dudas ese es el mejor premio para una Directora, siempre es bueno que tener un edificio con todas las comodidades o que no falta nada en cuanto a los materiales de trabajo , pero mucho mejor es encontrar un excelente grupo humano como gracias a Dios me todo al momento de ser directora…”

“…Cuando llegó el momento de jubilarme se encontraban ejerciendo junto a mí, la Sra. María Ester Enrico, Nini Muller, Graciela de Zimmermann, María Elena Weidmann, Polola Bertolino, Nélida Caliani, María del Carmen Dobler, Alicia Wachendorff, Laura Pagliano además de las porteras Irma Senn y Titina Capellino…”

Cuáles eran las penitencias que se imponían en su época de maestra?

“…La penitencia más frecuente era parar al alumno detrás de la puerta, pero siempre dentro del aula, nunca afuera porque perdía el contacto visual con el chico. Otra cosa que no les gustaba para nada a los niños era que llamemos a los padres o que los dejemos después de clases…”

Durante los recreos, a que jugaban los alumnos?

“…Cuando yo era maestra, en los recreos los chicos jugaban a la banderita, al tochi, a las bolitas, la palmadita, era muy distinto a hoy, no existían los celulares ni los avances tecnológicos de la actualidad, creo no equivocarme si te digo que antes existía una mayor relación social entre los niños…”

Diferencias entre la escuela rural y la escuela del pueblo…

“…La mayor diferencia tal vez consiste en que la escuela rural tenía un maestro para todos los grados, además de ser portero y director, en otras palabras es personal único; en cambio la escuela de pueblo contaba con un maestro por grado, director y porteros. Además la diferencia en cuanto a la cantidad de alumnos, si bien como te decía en aquella época, la escuelita del sur tenía más de treinta chicos…”

El antes y el ahora de la educación…

“…Antes los útiles con los que un alumno debía asistir a clases eran el cuaderno, una birome, lápices de colores, una goma, regla, escuadra, el manual y sobre todo un libro de lectura, muy diferente a lo que es hoy…”

“…Siempre dije durante mis años de docencia y lo sigo sosteniendo que la educación nace desde la cuna, la función de los maestros es y era enseñar, educar en lo que se podía, pero básicamente enseñar. Lógicamente los tiempos han cambiado y si bien se ha perdido el respeto todo tiene una explicación, hoy tienen que trabajar el padre y la madre sino no se puede vivir, cuando llegan lógicamente están cansados y muchas veces sin ánimos de explicar o ayudar a los chicos en las tareas. Antes la mujer quedaba en la casa y el hombre salía a trabajar, hoy las cosas cambiaron…”

Contrae matrimonio y llegan los hijos…

“…Mi esposo fue Alcides José Wegher, el trabajaba en la panadería de Bertolino y si bien lo conocía de antes, recuerdo que hablamos por primera vez cuando se inauguró el edificio del Banco Provincia, nos casamos en 1.960 y fuimos a vivir junto a mi suegra, en la casa frente a la estación de servicio YPF, por avenida 25 de Mayo, allí estuve hasta hace unos meses….”

“…Tuvimos cinco hijos, Javier, Fabián, Doris, Norma y Claudia, tengo unas anécdotas con respecto al nacimiento de mis dos primeros hijos, ya que mis amigos me decían que Javier iba a ser un vago porque nació a las dos de la tarde y Fabián un trabajador porque nació a las siete de la mañana…”

“…Sin dudas que no puedo dejar de mencionar la ayuda que me dio mi suegra en la crianza de mis tres primeros hijos, dado que cuando yo iba a trabajar ella quedaba al cuidado de ellos. Nunca me olvido cuando nació Javier, lo hamacaba en la cuna con el pie mientras pelaba papas para la comida, vos podes creer que dejaba un segundo y se largaba a llorar desconsolado (risas)…”

“…Cuando Alcides dejó de trabajar en la panadería, instalaron una metalúrgica junto a Dante Huber, allí fabricaban acoplados y algunas otras cosas. Eran tiempos duros, yo hacía comidas o pastelitos que luego repartían mis hijos. Tiempo después mi marido comenzó a atender el bar del club San Martin, en tanto Fabián y Javier también buscaban los diarios en el cruce de la ruta 4 y 80S, iban en bicicleta, todos los días, y luego los repartían por el pueblo…”

“…Recuerdo que a la mañana temprano me iba a la escuela, de allí al bar, luego devuelta a la escuela y a las cinco o seis de la tarde, cuando finalizaba mis tareas escolares, regresaba al bar hasta las una o dos de la madrugada….”

“…Al tiempo sale la posibilidad de concesionar el bar donde estaba Aníbal Carboni, en ese momento recuerdo que mi esposo reunió a mis hijos varones Javier y Fabian y les dijo …Me ofrecieron un trabajo que lo voy a tomar si ustedes están de acuerdo. Mama trabaja demasiado, es por eso que si ustedes me acompañan agarro el bar de Carboni… Sin dudar los chicos dijeron que si y así empezó una nueva etapa, a todo esto igualmente yo seguí ayudándolos…”

“…Sin dudas que no me puedo olvidar de quienes conformaron la Cooperadores y el Club de Madres, ya que el trabajo que realizaron fue increíble en post de que esta escuela creciera, en infraestructura y comodidad para los alumnos…”

Y su amor por la docencia y los libros, se heredó…

“…Javier quiso estudiar estadísticas, lamentablemente no se pudo adaptar a la vida en la ciudad de Rosario y no aguanto por lo que se volvió, al poco tiempo entro en el diario El Litoral. Posteriormente lo buscaron para trabajar en una librería Jurídica en Buenos Aires y con los años se radicó en Santa Fe. En tanto Fabián y Doris se inclinaron por la docencia y es hasta hoy que siguen ejerciendo…”

Cuando le consultamos que significó la Escuela para ella, con lágrimas en los ojos esto nos decía…

“…La docencia fue mi vida, hoy la verdad no dejo de recordar todos esos hermosos momentos y no puedo creer como ha pasado el tiempo. Siempre trate de dar lo mejor de mí para enseñar a mis alumnos, con respeto y seriedad, hoy sin dudas todo cambio, pero me pone mal ver como muchas veces los chico pasan a tu lado y no saludan…”

Sus días en la actualidad…

“…Estoy jubilada, lamentablemente no veo bien, pero cuando pueda operarme de la vista voy a volver a hacer lo que me gusta, que es leer. Además debo decirte, que así como cuando era chica tenia a mi abuela que me cuidaba, me ayudaba y jamás me dejó faltar nada, hoy tengo una mujer que me atiende, me cuida y aguanta mis berrinches ella es Mari Paz. En cuanto a mis hijos, Javier está casado con Patricia, Fabián con Daniela, Doris de novia con Raúl, Norma casada con Juan Inocente y Claudia que hoy está sola. Por otro lado además de mis hijos tengo 11 nietos, ellos son Ángeles, Milagros, Andreina, Nicolás, Florencia, Facundo, Fabio, Ileana, Sofía, Luciana y Camila… Una gran familia, que siempre está cuando lo necesito…”

“…Mi papa y mi abuela Ines fueron todo para mi, dos personas excepcionales que me dieron todo lo que pudieron…”

Su esposo e hijos…

“…La verdad es que Alcides fue el primer y único novio que tuve, con la cual compartí una vida llena de momentos lindos y sin dudas mis hijos son el complemento de todo eso, hoy a mi esposo no lo tengo pero mis hijos y nietos siempre están con migo, siempre agradezco a Dios por la familia que tuve…”

La escuela N* 341…

“…Que te puedo decir, Alcides y mis hijos fueron mi vida, esa Escuela una gran parte de mi vida. Recuerdo que cuando me jubile llore tanto que el médico le dijo a Alcides que si seguía así me iban a tener que internar. No me puedo olvidar de la escuelita rural del sur ya que fue muy importante para mi vida como docente…”

El pueblo de Progreso…

“…Es un hermoso lugar, donde pase la mayor parte de mi vida, por otra parte que fue donde forme mi familia y pude ejercer lo que me apasiona que fue la docencia, además debo agradecer a todos aquellos hombres y mujeres que desinteresadamente colaboraron con la cooperadora y el club de madres, dejando muchas veces cosas de hacer en sus casas para ayudar a la escuela…”

Ya como para ir cerrando Doña Ethel, este mensaje dejaba…

“…A quienes fueron mis alumnos les digo que jamás me olvido de ellos, que fui recta, pero no mala, que sin dudas trate de darle lo mejor de mi…”

“…A los chicos de hoy les diría que lean, que estudien, que no pierdan el respeto hacia sus mayores…”

“…Por ultimo a las chicas que quieran continuar la carrera como docentes, que lo hagan por vocación, es un trabajo hermoso pero que solamente se disfruta si se lo hace de corazón. La vida pasa rápido y cuando te das cuenta, en un abrir y cerrar de  ojos dejaste la infancia, pasaste tus años de maestra y te jubilaste, ahí comenzaran a darse cuenta de lo mucho o poco que les gusto enseñar. En mi caso, si Dios me daría la posibilidad de nacer de nuevo, volvería a elegir la misma familia y nuevamente seria maestra sin dudarlo…”

 

 

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