Apenas se confirmó la caída de Alejandra Gils Carbó como jefa de los fiscales, a Mauricio Macri comenzaron a arrimarle propuestas de candidatos para reemplazarla. Pero el Presidente frenó a uno de sus interlocutores con el nombre de su predilección: Inés Weinberg de Roca. La jueza, integrante del Tribunal Superior de Justicia porteño y del Tribunal de Apelaciones de las Naciones Unidas, estaba fuera de las listas de candidatos de Comodoro Py, pero Macri la tiene en sus planes judiciales desde hace tiempo, casi tanto como desde que en el gimnasio Ocampo Wellnes Club, de Barrio Parque, cruzaron los primeros diálogos. Un lugar significativo, si se tiene en cuenta que es el mismo donde conoció a Juliana Awada. El problema para Macri es que Weinberg de Roca es una figura lejana para el peronismo, que herido y a la defensiva conserva los votos necesarios para subir o bajar la barrera del Senado.
«El quirófano está frenético», se alarmaban ayer quienes preguntaban en la Casa Rosada por los nombres en danza para reemplazar a Gils Carbó. En la singularidad de la política argentina, donde gran parte del futuro se dirime con denuncias, despierta más ardor incidir en el nombre del procurador que en la reforma impositiva. Alrededor de Macri llueven presiones y sugerencias, desde facciones del Poder Judicial hasta grupos empresarios. Todos tienen su pretendiente.
Para Macri, Weinberg de Roca es la candidata que quisiera ver en el sillón cuando, en diciembre, se despida Gils Carbó. Pero el Gobierno carece en el Senado de los votos para imponer sin más los deseos presidenciales. Fue el consuelo que repasaron Miguel Ángel Pichetto, un puñado de gobernadores y sindicalistas que se reunieron en la sede del gremio de la Sanidad, donde se lamieron heridas tras el discurso de Macri en el CCK y comenzaron a idear lo que se animan en llamar «la reconstrucción del peronismo». Los diálogos del grupo terminaban repetidamente en el mismo lugar, en la fortaleza que conserva el PJ en la Cámara alta, donde Pichetto oficiará de «gerente» de los intereses de los gobernadores. ¿Macri lanzará sin consultas a su postulante o lo someterá antes a la negociación con el PJ? En la respuesta se definirá también su forma de ejercer la presidencia tras el espaldarazo electoral.



