El metalúrgico dijo que hace falta un plan de lucha firme, tras el fallido paro de hoy. Se agrava la interna.
Francisco «Barba» Gutiérrez renunció a la secretaría de Interior de la CGT y pidió una nueva conducción en reemplazo del triunvirato de Juan Carlos Schmid, Carlos Acuña y Héctor Daer.
Como explicó LPO, la CGT estalló en una interna tras el abrupto llamado a un paro general para ayer al mediodía, cuando ni siquiera había iniciado el tratamiento de la reforma previsional.
Se opuso a esa decisión la línea dialoguista, liderada por José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), líder de los gremios de servicios («Los gordos»); y Roberto Fernández (UTA), que garantizó el transporte y le restó peso a la medida de fuerza.
Ambos se desmarcaron del todo cuando vieron el despliegue de movimientos de izquierda en la plaza del Congreso, donde pronto se enfrenaron con la policía.
Los tres secretarios generales repudiaron los incidentes: «Los violentos que han atacado actos de esta CGT son los mismos que se han expresado del mismo modo. Como parte de la institucionalidad de este país fuimos también víctimas de quienes tratan hoy de atacarla. Vengan del lado que vengan», cuestionaron.
Molesto, Gutiérrez se ubicó en la otra vereda y solicitó, en otro tuit, que el Consejo directivo de la central obrera convoque a los cuerpos orgánicos, secretarios generales, el comité confederal y el plenario de las regionales, para definir una nueva estrategia y una nueva conducción de la CGT, «con un PROGRAMA y PLAN y q dispuesta a luchar x los trabajadores».
La bronca de los gremios más dialoguistas, como Lingeri y Fernández, es también porque Schmid invitó a muchas de esas agrupaciones a un acto en plaza de mayo en agosto. Y no las quieren cerca, porque muchas les disputan las comisiones internas de sus sindicatos.



