El gobernador de la provincia, Miguel Lifschitz, se refirió al cruce entre los ministros Luis Contigiani y Ricardo Buryaile por la situación de la empresa Sancor y trató de poner paños fríos.
En diálogo con la prensa, el mandatario provincial dijo que “el tema es ver como damos respuestas concretas a los problemas, nadie quiere confrontar, estamos todos preocupados porque en cada reunión de productores, sectores empresarios y comerciales uno se carga de mucha demanda, de mucha angustia y necesidades”.
“Lógicamente todos estamos tratando de encontrar soluciones caminos alternativos para no perder puestos de trabajo, y para que todas las empresas- las más grandes como Sancor y las más pequeñas de cuatro empleados- no se nos caigan en el camino”, aseguró.
En declaraciones radiales el ministro de la Producción, Luis Contigiani, había acusado a “parte del gobierno nacional de querer que la empresa Sancor deje de ser una cooperativa”, a lo que su par nacional, Ricardo Buryaile, le contestó diciendo que “nadie quiere eso”.


