Desde Tacurú trabajamos con la cultura porque creemos que es la forma desde donde podemos transformarnos. A través del trabajo colectivo con pequeñas (grandes) acciones, pensamos que pueden abrirse mundos nuevos que nos contengan a todxs, ayudándonos a pensarnos a nosotrxs y a la realidad que nos rodea con miradas más abarcativas y empáticas con el otro. Creemos, sobre todo, que la salvación es colectiva y cultural.
En los últimos años el terreno para la cultura luce cada vez más inclinado, y nuestro andar es cuesta arriba. No solo cayeron las ventas de entradas a los espectáculos artísticos, sino que se publicaron menos libros y cerraron muchas editoriales nacionales. El cine, la música y el teatro de producción independiente están también siendo despojadxs de toda financiación. Lxs artistas y lxs trabajadorxs culturales sufrimos, como consecuencia, tanto desde nuestro carácter de laburantes como por ser habitantes de un lugar dentro de la economía que es lo primero en ser recortado.
Las expresiones culturales imprescindibles para toda sociedad, su autocomprensión y su formación identitaria, están hundiéndose en una crisis que amenaza a profundizarse desde el presupuesto del gobierno nacional para el año 2019. En el proyecto se eliminan totalmente, entre otras iniciativas, la promoción a las ferias, fiestas y festivales nacionales, el Centro Nacional de la Música, el fortalecimiento de organizaciones de cultura comunitaria y la presencia territorial de los Puntos de Cultura. Se reduce un 88% el sostenimiento económico a la Orquesta Sinfónica Nacional, un 79% a las Orquestas Infantiles y Juveniles, un 67% a la Banda Sinfónica de Ciegos, más del 70% a las actividades de la Compañía Nacional de Danza Contemporánea, al Ballet Folklórico Nacional y al Coro Polifónico Nacional. Se suprime el presupuesto destinado al Mantenimiento de Museos y Edificios Históricos y se recortan los recursos destinados al Museo Nacional de Bellas Artes en un 53%. Se reduce el 45% de la inversión para el apoyo a las Bibliotecas Populares. La Infraestructura Escolar sufre un recorte del 77% y Educación Técnica se reduce 40%. Muchos de las entidades históricas de la cultura del país están desapareciendo o en vías de hacerlo. Al fin de cuentas, nuestra materia prima perdió el rango de Ministerio a nivel nacional para ser degradada a Secretaría con el consecuente ajuste presupuestario.
Tacurú es un colectivo independiente y sin fines de lucro. Persistimos con nuestro deseo de construir y ampliar las formas de mirar a un mundo que parece querer encerrarse en las peores mezquindades. La violencia y la falta de empatía que nos rodea no se combaten con esas mismas armas. Las salidas a esta encerrona que nos proponen pasan por más educación y cultura para todxs. Si perdemos esto, perdemos el futuro.


