En el marco del año mariano nacional para honrar a Dios, la Virgen Peregrina de Guadalupe, al no poder recibir a sus hijos en su casa por la pandemia, sale a visitarlos. Así lo hizo y lo hace con cada localidad que pertenece a la Diócesis
La imagen de la Virgen de Guadalupe está recorriendo, desde hace algunos meses, todas las parroquias y capillas de los Decanatos de la Diócesis de Santa Fe. Cada Decanato tiene una imagen
Las imágenes para cada Decanato partieron desde la Basílica de la capital provincial el pasado 14 de agosto, bendecidas por monseñor Sergio Fenoy
En esta oportunidad, la imagen guadalupana estaba visitando Matilde, hoy domingo y hasta el día jueves permanecerá en San Carlos Sud, para luego visitar la localidad de Gessler
Por las inclemencias del tiempo no pudieron llegar a Plaza Matilde, pero uno de estos días estará visitando a los matildenses de Plaza.
Todo hacía suponer que no habría caravana de bienvenida, por las inclemencias del tiempo, pero la virgen quiso ser recibida por sus hijos sureños, y así, un grupo de colaboradores, apenas cesó la lluvia se acercó al templo y comenzaron a trabajar. No faltaban las telas y globos con los colores de la guadalupana: rosa y celeste en la iglesia, en el frente, en la camioneta que la transportaría. La colaboración de bomberos voluntarios de San Carlos, que con la autobomba y la sirena abría paso y anunciaba que María había llegado y estaba entre sus hijos.
La caravana se realizó desde el templo hasta el camino límite con San Carlos Centro, por calle San Martín y regresó por igual lugar hasta el cementerio de esa localidad. Con los que ya partieron, también quiso estar.
La caravana sumó gente de San Carlos Sud, pero también feligreses devotos de San Carlos Centro que se trasladaban en autos, motos y niños con sus padres lo hacían en bicicletas.
A su paso, la gente que la esperaba en la puerta de su casa (si viven en calle principal) o llegaban hasta las esquinas para acompañarla en su paso, tomaban fotos, filmaban, levantaban carteles, agitaban pañuelos, se acercaban para tomarse alguna fotografía, le mandaban besos…
Con María, la Madre, todos los caminos nos conducen al Padre.



