La especialista asegura que hay que diferenciar y aprender a distinguir los diferentes tipos de hambre, el fisiológico o real y el emocional.
Sobre los monólogos cómplices, concepto que se menciona en la charla, más aquí.
Monólogos Cómplices x Dra. Mónica Katz
Identificar los pensamientos internos reiterados, que nos impulsan a seguir comiendo de manera no saludable, es fundamental dentro del tratamiento no dietante.
Hay 5 tipos de monólogos cómplices que se utilizan con mayor frecuencia para seguir comiendo:
1) Negativos: Se relacionan con el «no puedo, no sirvo, no valgo nada».
2) Positivos: Se refiere a cualidades de las comidas: calmantes, gratificación inmediata, se relacionan con el hambre emocional y nos permiten quedar en la zona cómoda.
3) Permisivos: Son muy frecuentes, minimizan demasiado los obstáculos al descenso de peso.
4) Acerca del control sobre la comida: No es muy fácil modificar estos pensamientos, ya que la gente acepta como verdad absoluta la idea de que la comida es una adicción y que por lo tanto no es posible controlar o autorregular.
5) Mágicos: Son muy frecuentes, sobre todo en hombres. Asumen que controlar el propio peso es una nimiedad, que no lo han logrado porque no lo han decidido. Asumen que no implica dificultades, solo fuerza de voluntad.
El audio completo de su exposición aquí.
Aquí otra de las intervenciones de Celina en Radio Iguana


