Bulevar Gálvez se erige como uno de los sitios más concurridos por los santafesinos actualmente. Siendo el límite de una ciudad que no paraba de crecer hace más de 100 años, hoy es un símbolo social y turístico.
Bulevar Gálvez fue y es la columna vertebral que le da vida al Barrio Candioti. Su construcción significó un hecho transcendental y que modificaría con el tiempo la vida de miles de santafesinos. Ejemplo del progreso de la ciudad a lo largo de tres siglos, se ubica hoy como epicentro social, cultural y económico.
Cómo surgió la construcción del Bulevar Gálvez
A finales del siglo XIX, la ciudad de Santa Fe experimentaba un importante crecimiento económico y poblacional, producto de las políticas nacionales y provinciales. De esta forma, el trazado urbano comenzó a expandirse hacia el norte y se planificó la construcción de un bulevar que recorriera transversalmente a la capital.
Emilio Schnoor sería el ingeniero que se pondría al frente de la obra que tuvo lugar entre los años 1887 a 1889. El 11 de junio de este último año, con la intendencia de Juan Arzeno, se aprobó oficialmente la traza del «Bulevar Gálvez» y la subdivisión de los terrenos que daban hacia el mismo. Lo destacable es que la planificación urbana del lugar buscó distanciarse del casco sur histórico, con calles y veredas más anchas.
Originalmente los terrenos donde se emplazó el Bulevar correspondían a las misiones jesuíticas y tenían el nombre de «La Chacarita» o «Paraje los Ceibos». Luego de varias ventas y el paso de diferentes acontecimientos, los terrenos estaban en manos de dos reconocidos personajes de la vida social santafesina: la franja norte, perteneciente a Ignacio Crespo, y la franja sur, propiedad de Marcial Candioti. Luego de ser aprobada la traza, ambos comenzaron a subdividir los terrenos y venderlos a particulares.
Parque Oroño: la punta del bulevar
Un prolijo trazado de los jardines, su pérgola, el jardín francés con la hermosa fuente, la caja armónica, grupos escultóricos, numerosos bancos de madera y bien cuidadas especies florales y variedad de árboles, dentro de un diámetro oval, caracterizaban al Parque Oroño ubicado al sur del acceso al puente Colgante, entre el murallón costanero y la calle Grand Bourg, teniendo como límite sur la prolongación ideal de la calle Ituzaingó, junto al Club de Regatas, en la zona que para muchos santafesinos que hoy ya son maduros, se conocía como «la punta del Boulevard».
El Parque Oroño, ubicado a metros del Puente Colgante, durante muchos años fue denominado la «punta de bulevar».
Este parque que por años fue orgullo y satisfacción de quienes querían a la ciudad, comenzó a desaparecer cuando la gran crecida del río de 1966 significó primero el desplome del murallón y parte de la vereda contigua de éste. Luego el agua arrasó a la calle paralela al anterior sector y ocasionó otros daños. Finalmente, la decisión de las autoridades de construir el nuevo puente, que se conoce como Oroño y sus accesos, significó la desaparición del resto del parque y también de la zona edificada que comprendía dos manzanas de tamaño reducido encuadradas por Grand Bourg al este, Laprida al oeste, bulevar Gálvez al norte e Ituzaingó al sur, con Balcarce en el centro.
Bulevar Gálvez: cómo se transformó en un paseo icónico de los santafesinos
Recorriendo la historia del Bulevard Gálvez, durante el siglo XX, familias adineradas decidieron asentarse en el lugar y construir propiedades que pasarían a ser verdaderas reliquias arquitectónicas. Dándole un aspecto muy singular, eran frecuentes los paseos de las clases pudientes entre macetones, pérgolas y plantas que habían sido parte de un cuidadoso proceso de forestación y jardinería francesa del mismo.
Con el correr de los años y las décadas, no sólo el bulevar, sino también el barrio, vieron transformar su fisonomía con la aparición de increíbles propiedades y palacetes, fábricas, molinos y ferrocarriles. Además, Candioti se convirtió en el centro de varias obras de relevancia, como energía eléctrica, agua potable y cloacas.
Diversos lugares en sus más de 15 cuadras se volvieron icónicos. En el año 1889, la Compañía Francesa de Trenes adquirió una manzana completa en pleno Bulevar. Contaba con una esquina característica: Bulevar y Las Heras. Allí construyeron la residencia del director general de la empresa y hoy funciona la Alianza Francesa. Los Leiva también fueron encargados de dotar a Bulevar de una fisonomía única. Siendo notables personas de la época, Luciano, exgobernador de la provincia, construyó una lujosa casa de estilo ítalo-francés en la esquina con la calle Lavalle, siendo hoy la escuela 4° Centenario. Su hijo Manuel no se quedó atrás y edificó en 1910 la majestuosa mansión en la esquina con Güemes, actual Casa de la Cultura (antes Casa de los Gobernadores).
A través de los años, la inmigración y el crecimiento económico, diversos edificios se sumaron a la fisonomía
del Bulevar. La imponente Estación Belgrano, el Molino Lupotti Franchino o el Colegio San José de Adoratrices se encargaron en pocas décadas de cambiar para siempre la imagen de la avenida y transformarla en un ícono de la ciudad.
Por qué Bulevar Gálvez se llama así
La incipiente avenida de la ciudad fue llamada así desde el momento en que se concretó la obra, allá por el año 1887. Propuesto el nombre por el Ingeniero Emilio Schnoor, quien estaba a cargo del proyecto, decidió rendir homenaje a José Gálvez, político y abogado que fue gobernador de la Provincia de Santa Fe en el período 1886-1890.
En 1886, con 34 años de edad, fue elegido gobernador de la provincia de Santa Fe. Su gobierno se basó en cuatro puntos: inmigración, ferrocarriles, puertos y educación. Fue así como pobló de colonias la provincia, proveyendo a cada pueblo de iglesia, escuelas, dispensarios.
Una de esas colonias es la hoy ciudad de Gálvez que fue fundada a partir de la estación del ferrocarril del mismo nombre, el 15 de octubre de 1886.
Además, su rol fue clave en la historia de la ciudad de Santa Fe; el 13 de junio de 1889 elevó a la Legislatura el proyecto de creación de la Universidad Provincial de Santa Fe (hoy Universidad Nacional del Litoral), de la que fue el primer Rector.



