El organismo se conformó el año pasado y tiene como función delinear las políticas de Estado de largo plazo en todos los aspectos que involucren a Malvinas. El santafesino Adolfo «Fito» Schweighofer fue elegido de forma unánime por los excombatientes del país para integrarlo en representación de los veteranos.
El Consejo Nacional Asesor de Malvinas se conformó en noviembre de 2020. Creado a partir de un proyecto del gobierno del presidente Alberto Fernández y aprobado por el Congreso, tiene una composición plural y su objetivo es asegurar políticas de Estado a mediano y largo plazo en todos los aspectos vinculados con Malvinas. Entre sus filas cuenta con un santafesino quien fue elegido como representante de la comunidad de excombatientes de Malvinas por todos los veteranos del país.
Se trata de Adolfo “Fito” Schweighofer, que preside el Centro de Veteranos de Guerra de Malvinas de la ciudad de Santa Fe. Desde noviembre, Fito –como lo conocen sus allegados– integra este organismo por decisión de sus pares que lo apoyaron a través de distintos avales. “Mis compañeros me postularon, llegaron más de cien notas desde distintas plataformas. Gente amiga que me conoce y sabe que hace 35 años estoy con el tema de Malvinas”, relató Schweighofer en diálogo con Aire Digital.
Excombatiente y actual representante a nivel nacional, Schweighofer es conocedor de la historia que atraviesa a las islas Malvinas y evalúa como positiva la creación de este nuevo ente. “Las evidencias dejan en claro que el país cambia periódicamente su política exterior hacia Malvinas, no avanzamos y los ingleses se aprovechan de la situación de cambio para mantenerse en ventaja”, sostiene.
“La postulación fue un hecho de mucho orgullo, en nuestro grupo tenemos gente muy rica y en estos 35 años conocí personas de distintos niveles de formación académica”, destacó el entrevistado.
El Consejo tiene la función de colaborar en la elaboración del sustento de la posición argentina en la disputa de soberanía en sus aspectos geográficos, ambientales, históricos, jurídicos y políticos. El organismo está encabezado por el presidente Alberto Fernández, el canciller Felipe Solá y el secretario de Malvinas, Daniel Filmus, además de legisladores de todos los partidos políticos.
El ente se ocupará de proponer y desarrollar actividades de docencia e investigación que aporten conocimiento al pueblo argentino sobre la justicia del reclamo del ejercicio pleno de soberanía sobre las islas y los espacios marítimos correspondientes.
“Hay un deseo muy grande de trabajar por la causa Malvinas, por la Antártida, por los recursos naturales, por los hidrocarburos, por la pesca, por la explotación marítima y por todos de forma unánime –enumeró Schweighofer–. Nos molesta la presencia de Inglaterra que tiene más de dos millones de kilómetros cuadrados de potestad fáctica en el Atlántico Sur, es un radio muy importante de superficie que está bajo su órbita”.
A 39 años del conflicto bélico que marcó la historia del país, el excombatiente y referente santafesino no duda en afirmar que una de las características que distingue a los hombres que marcharon a Malvinas es el compromiso. “La causa Malvinas es muy amplia y rica, en esta todos los ingredientes suman, es necesario el catedrático, el diplomático como así también el recordar los hechos que marcaron la historia”, enumera el veterano sobre el rol que tendrá el organismo de aquí a futuro.
“La postulación fue un hecho de mucho orgullo, en nuestro grupo tenemos gente muy rica y en estos 35 años conocí personas de distintos niveles de formación académica”, destacó Schweighofer.
Al momento de recordar lo que sucedió tras la guerra de Malvinas el escenario se vuelve gris y oscuro. En ese entonces y a pesar de lo que habían vivido, la sola mención de la palabra Malvinas era mal vista. El tiempo, de la mano de los testimonios de los excombatientes y de familiares de los caídos, colaboró a que la sociedad elabore su duelo y comprenda lo que significaron esos meses de combate para los hombres que solo buscaban la gloria para su patria.
“Nosotros hoy tenemos un reconocimiento importante, estamos agradecidos de lo que recibimos”, manifestó el entrevistado.
Santafesinos en Malvinas
En el marco de la conmemoración por el Día del Veterano y de los Caídos en Malvinas el 1° de abril se realizará un festival y vigilia en las inmediaciones del Centro de ex Combatientes, en tanto que el 2 de abril se desarrollará el acto protocolar correspondiente con las medidas sanitarias correspondientes.
Esta ceremonia será especial para muchos ya que se presentará la obra “Santa Fe en Malvinas”, una obra con 120 testimonios de ex combatientes que demandó un trabajo de tres años.
Durante el enfrentamiento bélico, unos 50 santafesinos cayeron en combate en las islas de Malvinas y por ley son reconocidos como héroes nacionales. Cinco héroes eran oriundos de la capital provincial, a la lista se agregan soldados de Rosario, Reconquista, Rafaela, Esperanza. “En casi todos los departamentos tenemos caídos que integran la nómina muy triste de 50 héroes, que podemos llenarlos de bronce pero perdieron sus vidas”, enfatizó.
Mantener viva la causa Malvinas más allá del 2 de abril es primordial no solo para los que participaron del conflicto de manera directa sino también para aquellos que legaron una parte de sí en el enfrentamiento. “Puedo mencionar palabras de los familiares de aquellos que murieron en la guerra de Malvinas y que tienen en su espíritu dolor, bronca y a su vez un orgullo enorme por haber entregado a un familiar a la patria, con el dolor en forma paralela y con la bronca pero también está la palabra orgullo”, describe Schweighofer.
“No hay que quedarse solo con lo que pasó el dos de abril de 1982, fue una gesta con aciertos, con errores, el mejor sustento para honrar la memoria de los héroes es que se hable de Malvinas y que no caiga el olvido. Nosotros en ese aspecto estamos regocijados de que el tema está instalado”.
Al recordar los días que le tocó pasar en la guerra Schweighofer no duda en asegurar que la experiencia lo llenó de orgullo. Una de las escenas que lo marcó y que relata con sumo cuidado y detalle fue el hundimiento del crucero General Belgrano. El santafesino se encontraba en el buque destructor Piedrabuena, a cinco kilómetros del lugar del ataque cuando el dos de mayo a las cuatro de la tarde la embarcación que transportaba 1093 hombres sufrió el bombardeo de submarinos ingleses.
“A la media hora se hizo de noche, la incertidumbre era muy grande”, recuerda Schweighofer. Al día siguiente la labor se centró en buscar a los sobrevivientes. “Olas tremendas, balsas empetroladas, no se las divisaba. Nosotros veíamos balsas a 200 metros y de golpe se perdía por la fuerza de la ola”, describe quien en ese momento contaba con 19 años.
A las 10 de la mañana los ocupantes del Piedrabuena fueron informados sobre la ubicación de la primera balsa. “A las 12 la localizamos, rescatamos 280 tripulantes en tres días de tarea con la incertidumbre sobre la posibilidad de que nos vuelvan a atacar”, recuerda.
Unos 1093 tripulantes se trasladaban en el Belgrano, 323 murieron, los demás fueron rescatados por los buques Piedrabuena, Bouchard y el Gurruchaga.
«Tuvimos cuatro o cinco días más y luego nos fuimos a Ushuaia para luego volver a salir», recuerda Schweighofer que recalca que la presencia de los submarinos ingleses en el Atlántico Sur fue determinante para que los buques argentinos no se expusieran. «Queda siempre en el debe que más podríamos haber hecho, podríamos haber rescatado más personas pero también estaba la posibilidad de que nos hundieran o mataran», sintetiza el ex combatiente.
Volver a su lugar de origen fue duro, el sentimiento de desamparo era total ya que lo que había sucedido en Malvinas era una anécdota. “En Santa Fe nos trataron muy bien de entrada, pero en otros lugares ser excombatiente los transformaba a los muchachos en potenciales problemas laborales, por eso se dieron cuenta que tenían que ocultar la condición de veterano de guerra”, recuerda.
El desconocimiento derivó en que los excombatientes se unieran, el caso de Santa Fe fue pionero ya que las reuniones comenzaron a los pocos meses de volver de la guerra. Hoy la deuda es considerada saldada y los veteranos son reconocidos como héroes. «La causa Malvinas une, es constitucional, popular, está en el corazón de la gente», sintetizó Schweighofer.



