Cristina Kirchner no se guardó nada y le pidió a Javier Milei que «deje de soñar con Milton Friedman y la escuela austríaca» y se ponga a «administrar de una vez». La ex vicepresidenta reconoció que Milei logró algo bueno al sacar a Rodrigo Valdés del FMI, pero lo criticó por aliarse con la «casta» que él mismo denuncia, acusándola de haber «jodido a los jubilados».
El plan económico de Milei no se salvó de las críticas: «Que la gente coma y que el Estado funcione, no es tan complicado. No es genial tener plata mientras la gente se muere de hambre», disparó Cristina. También le echó en cara la falta de obras públicas y hospitales, y recordó su propio superávit fiscal durante su gestión.
No dejó pasar la oportunidad para atacar a Luis Caputo, el ministro de Economía, recordando su rol en el gobierno de Macri y la millonaria deuda a 100 años. Y sobre la propuesta de dolarización de Milei, Cristina lo acusó de querer que la clase media use sus dólares guardados para solucionar el descalabro económico.
Cristina también arremetió contra el lenguaje de Milei, tachándolo de violento e inapropiado para un presidente. «Las palabras de un presidente tienen que ser sanadoras, no ofensivas», dijo.
Desde Merlo, donde dio una clase de economía, defendió a las universidades del conurbano y se burló de Victoria Villarruel: «Yo, una pinturita», remarcó, comparándose con la actual vicepresidenta.


