En 10 segundos
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Qué pasó: Subieron parcialmente los impuestos a los combustibles.
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Qué cambia desde hoy: El impacto es indirecto, pero constante.
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A quién le pega: A precios cotidianos fuera del surtidor.
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Qué mirar ahora: Traslados silenciosos en alimentos y servicios.
Santa Fe, 3 de febrero de 2026.
La mayoría de los consumidores no registra cuánto sube la nafta por impuestos. Lo que sí percibe es que el changuito rinde menos, el envío cuesta más y el transporte vuelve a recalcular. Ahí empieza el impacto real del combustible.
El aumento parcial no provoca un salto inmediato, pero reactiva una cadena de microdecisiones que atraviesa toda la economía cotidiana. Cada litro más caro se diluye en fletes, traslados y servicios, y reaparece en góndola con otro nombre: redondeo, ajuste de lista, actualización.
Para el bolsillo, la diferencia entre un aumento pleno y uno escalonado es temporal. El costo existe y se traslada. La única variable es el ritmo. En febrero, ese ritmo empieza a sentirse donde el combustible pesa más de lo que parece.
El primer impacto aparece en el transporte de mercadería. Alimentos frescos, panificados, bebidas. No hace falta un shock para que los precios se muevan. Alcanza con la expectativa de que el costo seguirá subiendo.
Después llega a los servicios. Repartos, envíos, logística urbana. El costo de traslado vuelve a justificar revisiones tarifarias. No se discute el decreto: se discute cuánto cuesta llegar.
En los hogares, el efecto es difuso pero persistente. No hay un ticket que diga “esto subió por la nafta”, pero el gasto mensual se corre. La inflación cotidiana no explota: erosiona.
Dosificar el aumento evita un impacto concentrado, pero lo vuelve permanente. El ajuste se vuelve invisible, pero constante. Y cuando no hay quiebre, tampoco hay alivio. El consumo se ajusta hacia abajo.
Febrero no llega con un mazazo. Llega con una suma de empujones pequeños. Y en la economía doméstica, esos empujones cuentan. Porque el combustible no solo mueve autos y camiones. Mueve precios, incluso cuando parece quieto.


