En 10 segundos:
Qué pasó: el espacio conducido por Gerardo Zamora obtuvo el 66% en las elecciones municipales
Qué cambia desde hoy: el oficialismo provincial renueva su control político sobre los principales gobiernos locales
A quién le pega: a La Libertad Avanza, que quedó segunda con apenas el 8%
Qué mirar ahora: cómo impactará la derrota en la estrategia territorial del Gobierno nacional
Santiago del Estero, 3 de agosto de 2026. Cincuenta y ocho puntos separaron al oficialismo santiagueño de La Libertad Avanza. La distancia resume una elección que volvió a exhibir la capacidad del zamorismo para controlar el territorio y reunir bajo una misma conducción a sectores del radicalismo, el peronismo y distintas fuerzas municipales.
El Frente Cívico por Santiago alcanzó el 66% de los votos en el total provincial y se impuso en los 26 departamentos. La Libertad Avanza terminó segunda con el 8%, Despierta Santiago obtuvo el 7% y las demás fuerzas concentraron el 19%. Los datos difundidos corresponden al escrutinio provisorio.
La magnitud del triunfo tuvo sus expresiones centrales en las dos ciudades de mayor peso electoral. Mario Benavente fue elegido intendente de la capital con el 60,53%, frente al 12,29% de la candidata libertaria María Beatriz Yunes. En La Banda, Llamil Abdala ganó con el 51,60% y su competidor más cercano quedó debajo del 13%.
El dominio provincial requiere una precisión. Varias intendencias del interior quedaron en manos de listas justicialistas, frentes cívicos o expresiones municipales con denominaciones diferentes. Frías, Termas de Río Hondo y Añatuya son algunos ejemplos. Esa diversidad de sellos forma parte de la arquitectura política construida alrededor del liderazgo de Gerardo Zamora.
El sistema funciona con una conducción provincial reconocible y una amplia flexibilidad electoral en cada ciudad. La coalición puede presentar candidatos propios, acompañar estructuras locales o integrar dirigentes provenientes de tradiciones partidarias distintas. El resultado final mantiene alineado el mapa municipal con el poder provincial.
La Libertad Avanza encontró allí su principal límite. El sello presidencial consiguió el segundo lugar en el cómputo general, aunque quedó fuera de la pelea efectiva en las principales ciudades. En Frías obtuvo el 2,46%; en Termas de Río Hondo, el 4,48%; y en Añatuya, el 11,15%.
El resultado vuelve a mostrar cuánto depende una elección municipal de candidatos conocidos, fiscales, presencia barrial y organización permanente. La identificación nacional con Javier Milei alcanzó para ordenar una minoría opositora. La distancia con el oficialismo revela una estructura todavía insuficiente para disputar gobiernos locales.
La jornada dejó otra señal política en Bandera. Jairo Colaneri, del Frente Encuentro Cívico, fue el único candidato habilitado para la intendencia. La ciudad tenía 6.841 electores registrados y celebró una elección municipal sin competencia por la jefatura del Ejecutivo.
Zamora leyó el resultado como un respaldo para profundizar su proyecto provincial y colocó la victoria dentro de la discusión nacional. El mensaje combinó unidad santiagueña, defensa de la soberanía y críticas implícitas al rumbo del país.
La elección fortalece al senador como articulador de uno de los oficialismos provinciales más estables de la Argentina. Para el Gobierno nacional deja una advertencia concreta: la adhesión presidencial pierde fuerza cuando baja al territorio y enfrenta organizaciones que llevan décadas construyendo poder local.


