Camino a 2015.El diputado visitó Dolores junto a Felipe Solá y sigue alternando actos con los candidatos a gobernador del FR.
Sergio Massa pisó ayer Dolores, un distrito que tendrá más importancia que las que insinúan sus 26 mil habitantes. Los tres candidatos con más chances de llegar a la presidencia posan sus ojos en la localidad ubicada a 200 kilómetros de la Casa Rosada.
Mauricio Macri viajó en noviembre para escuchar los elogios del intendente radical Camilo Etchevarren, que intentará refrendar su mandato de la mano del Jefe de Gobierno porteño. Daniel Scioli firmó días atrás un convenio para un programa de primer empleo, que presentó su candidato, el jefe de la ANSeS local, Facundo Celasco.
Massa, en cambio, apostó al tres veces intendente Alfredo Meckievi, histórico armador peronista de la quinta sección, que reúne a otras localidades populosas y estratégicas como General Pueyrredón y Chascomús. “Es un candidatazo, Etchevarren está nocaut”, se entusiasmaron en la comitiva massista. Allí también juega el diputado provincial Ramiro Gutiérrez, un mimado de los equipos técnicos del ex intendente de Tigre.
El líder del Frente Renovador cerró así el año más complejo en su carrera hacia los comicios presidenciales. Luego de su irrupción en 2013, atravesó 12 meses sin los beneficios de una gestión para hacer campaña. Con declaraciones y propuestas de alto impacto, como llamar a un referéndum para el nuevo Código Penal, se las ingenió para permanecer en el candelero. Ayer no fue la excepción. “La economía necesita recuperar inversión y volver a generar empleo. No hay motor más importante que el trabajo. Todo lo demás es sanata y cuento”, disparó.
En diálogo con Clarín, luego de visitar una fábrica de productos lácteos, un frigorífico y almorzar con miembros de la Sociedad Rural local, productores y comerciantes, señaló: “Hay una demanda para romper con la dependencia del Estado para obtener un empleo”.
Luego de mostrarse con Darío Giustozzi en Berisso y con Gustavo Posse en San Nicolás, Massa compartió su incursión con Felipe Solá, otro de sus precandidatos a la gobernación mientras Martín Insaurralde sigue jugando a las escondidas. “Queremos darle impulso a la ganadería”, apuntó el ex gobernador. El entorno de Massa advierte que la estrategia es “fortalecer a los candidatos, aunque ellos deben construir solos”.
En el massismo se sienten perseguidos por oficiliastas y opositores, una señal que interpretan como muestra de su fortaleza, a pesar de lo que indican algunos encuestadores. “Este año fue malo para la Argentina y bueno para nosotros. Nacionalizamos el FR”, afirman convencidos de que en 2015 estarán más cómodos, cuerpo a cuerpo, en la campaña que más le conviene al candidato.


