Rodenas: «El peronismo es mucho más que el kirchnerismo»

Fue hasta hace poco jueza penal de Rosario. Se ganó su prestigio interviniendo en sonados casos en los que, por ejemplo, aparecieron involucrados integrantes de la familia de «Los Monos», los narcotraficantes de la zona sur de la megalópolis santafesina. Viene de cuna peronista y reivindica allí su militancia política. Es hoy la cabeza de una lista de candidatos a diputados peronistas sostenida por intendentes, presidentes comunales, legisladores y militantes del PJ que se atreven a desafiar al kirchnerismo más duro encabezado por Agustín Rossi.

La doctora Alejandra Rodenas habla pausado pero dice con contundencia: «El kirchnerismo no agota al peronismo. El movimiento justicialista es mucho más». InfobaeTV conversó largamente con ella. Aquí, parte del diálogo:

— ¿Cuántos años de Magistratura?
— 18.

—  ¿Por qué la decisión de dejar el cargo de una jueza muy prestigiosa para dedicarse a la política?— Hay historias que a uno lo preceden. La historia familiar, una historia potente, cercana a la política siempre. Una historia de una Alejandra militante universitaria en los 80 con el advenimiento de la democracia.

—  Un hecho raro  por lo extraordinario que es renunciar al cargo de jueza.
— Sí, renunciar. Tomar una decisión que creo que es un mandato ético que me atraviesa y que me atravesó siempre. Si un ciudadano común no tiene un plan B cuando pierde su trabajo, por qué tengo que tener un plan B yo. Así que bueno, desde ese lugar fue la decisión de renunciar.

— Viene de ser jueza penal en la ciudad de Rosario, muy discutida por la inseguridad, por el narcotráfico… Y ha sido para usted en su carrera un hecho muy importante enfrentar estos hechos.— Fue muy importante y fue un gran aprendizaje. Yo estoy muy agradecida al Poder Judicial de Santa Fe como lugar de contención y de aprendizaje. Con sus más y sus menos me constituí en sujeto en ese lugar. El trabajo diario, el contar con el otro, con el dolor, con la promesa insatisfecha, con la sensación y la inseguridad real de la gente, planteada y estallando todo el tiempo en un juzgado penal, creo que fue una experiencia que me forjó y me templó. Y sobre todo la escucha, esta capacidad de poder escuchar al otro y de ponerme en el lugar del otro. El que viene a reclamar justicia viene enojado y realmente tiene razones para tener ese enojo.

— Rosario es una ciudad estigmatizada como ciudad del narcotráfico. ¿Qué visión tiene de este tema?
— Yo creo que hay por un lado una exageración en cuanto a la definición de narcociudad. Yo creo que lo que sí hubo fue un salto cualitativo de la criminalidad, que veníamos padeciendo hace 20 años atrás cuando yo ingresé al Poder Judicial como empleada y fui funcionaria hasta llegar a ser jueza, cuando las bandas criminales de la criminalidad común se convierten en bandas narcocriminales. Ahí es cuando aparece esta famosa banda de Los Monos que toma una zona de la ciudad, la zona Sur, una zona pujante, vinculada con el trabajo, con el esfuerzo, con esto del impulso enorme de la gente; bueno, toman esa zona de la ciudad, se apoderan de ese espacio como enclave de distribución y como el lugar donde se vinculan a su vez con otras bandas. Creo que es lo que ocurrió. Sí que hubo un salto cualitativo en cuanto al volumen de hechos narcocriminales y obviamente, una tasa de homicidios de las más altas del país.

— ¿Estuvo el gobierno socialista a la altura de atender esto que describe?
— Yo creo que lo tomó por sorpresa. Yo creo que no pudo mensurar al inicio del primer gobierno, me estoy refiriendo al gobierno de Binner, no pudo entender lo que estaba pasando. Y esto no es una crítica despiadada, todo lo contrario, yo creo que a veces los acontecimientos suceden, acontecen, explotan, y realmente no se tomaron las medidas en ese momento para la desarticulación de esas bandas. Y bueno, se demoró, las bandas se instalaron, infiltraron a la policía, porque la particularidad de la banda de Los Monos es que ellos no necesitaron protección policial porque ellos ya eran grandes distribuidores de armamento, inclusive, ellos brindaban protección a las otras bandas. Con lo cual es cierto que infiltraron a la policía, cooptaron sectores de la policía al punto tal que cuando yo dicté los procesamientos procesé también a miembros de la policía de la provincia. Lo cual no significa homogeneizar el concepto de la policía de la provincia.

— Hoy está discutiendo una interna, una primaria abierta, simultánea y obligatoria, dentro del peronismo de Santa Fe. ¿Cuál es su referencia nacional?
— Hay una cosa que me parece muy importante y es que a mí me convoca a participar en política, y estoy sumamente honrada, orgullosa, pero a la vez siento una enorme responsabilidad, un sector de santafesinos. Entonces la idea y un poco el espíritu de este espacio fue empezar a trabajar desde Santa Fe y para Santa Fe. Yo entiendo, obviamente que los referentes nacionales son fuertes, existen, hay muchas cosas, muchos aspectos de la ampliación de derechos que significó el gobierno anterior en cuanto a su ejecución y puesta en funcionamiento que yo valoro muchísimo, como todo lo que tenga que ver con políticas de derechos humanos, política de género, el desendeudamiento, la política científica, la defensa de la educación pública. No pongo en duda absolutamente nada de esas cuestiones que fueron gestionadas por Néstor y Cristina Kirchner.

Lo que sí, y creo que ahí nos diferenciamos, es en la manera de construir política. Y creo que estas construcciones unilaterales, verticales, que se vieron y que es quizás la crítica que yo pueda hacer a la gestión anterior, nada tienen que ver con este espacio que a mí me convoca. Un espacio plural, un espacio territorial.

Entonces la interna de la provincia de Buenos Aires es la interna de esa provincia, yo sería una irrespetuosa, una imprudente, si realmente hiciera consideraciones sobre algo que no conozco y que realmente me parece que a esta altura no suma hacerlo desde Santa Fe. Lo que nos interesa es trabajar e intensificar el trabajo en Santa Fe.

 Objetivamente va a enfrentar a Agustín Rossi, que es del Frente para la Victoria más ontológicamente puro, por decirlo de alguna manera.
— Exactamente, sí. Bueno, va a haber una interna, se llamó a un congreso partidario, lo cual habla también de estas cuestiones. Viste que siempre hay una cuestión dando vueltas del peronismo y sus costados autoritarios. Bueno, hubo un congreso, en el congreso se decidió la interna. Bienvenidas sean las internas si son para confrontar algunas cuestiones no de fondo sino de forma, y esto es lo que más me interesa remarcar porque el Nuevo Espacio Santafesino, que es este espacio justamente al que voy, cuya lista encabezo, es un espacio múltiple. Imaginate que hay presidentes comunales, la entraña de la Santa Fe profunda que está juntando las monedas para pagar el aguinaldo porque esto es lo que está hoy, el aguinaldo, los sueldos, la gente llega hoy con reclamos muy concretos, que tienen que ver no solamente con la inseguridad sino con la precarización laboral. Nuevamente aparece en la escena esta cuestión de la falta de trabajo, que es una realidad. Intendentes, gente que viene gestionando exitosamente sus localidades hace mucho tiempo. Senadores departamentales con muchísima experiencia en lo que es el trabajo parlamentario en la provincia, que tienen mucha experiencia en el consenso y en el diálogo. Porque también hay cuestiones de gobernabilidad que tienen que ver con gestionar y ayudar a gestionar al gobierno provincial. Organizaciones sindicales que hoy han aparecido nuevamente y que creo que han entendido, pienso, la lección de que la movilización no tiene que ser sinónimo de caos, que la movilización puede ser la puesta en marcha de los reclamos de los trabajadores sin jorobarle la vida al que está al lado. Y las organizaciones sociales que nos están acompañando, que han aparecido en la escena de la Argentina y que son muy interesantes porque están acompañando a los sectores de menos recursos.

— ¿Su intención es incluir a quienes representan en este caso la oposición interna como es el Frente para la Victoria?
— Bueno, ese es el mandato de las PASO digamos, la ley lo establece de ese modo y creo que hay que cumplirlo a rajatabla. No soy agresiva, nunca fue mi modelo ni mi forma plantear la política en esos términos. Ni la política ni la vida, porque uno antes de dedicarse a la política tiene una vida, y tiene una formación y una forma de ver el mundo. Plantear el mundo en enemigos, traidores, son palabras antiguas, gastadas, la gente está cansada de escuchar eso y sinceramente, yo también. Además no forman parte de mi léxico. O sea, en mi léxico hay otras palabras, que son fundantes, que tienen que ver con la tolerancia, con el respeto, con el disenso, inclusive con el que no piensa como yo. Yo me siento sinceramente en muchas cosas muy enfrentada con este modelo neoliberal, porque creo profundamente en la intervención del Estado en la economía y en la participación activa en la defensa de los que menos tienen. Eso nos diferencia. Pero también es cierto que esto no me convierte en enemiga de nadie, porque así no se construye un país.

 ¿Macri es los 90?
— Y, hay algo de los 90. Hay algo de los 90 remixado, me parece que hasta hay una gran improvisación que tal vez sea un poco el hilo conductor, esto de ensayar medidas y después retroceder. Dejar a la gente tan angustiada. Ahora, digamos, quitarle las pensiones a las personas con discapacidad y después retroceder y decir acá no ha pasado nada pero mientras tanto esa gente estuvo un mes con una angustia enorme. Avanzar sobre la educación pública cuando todos sabemos lo que significa la universidad pública en el espíritu… Digamos, desde la Reforma del 18 para acá lo que significó la universidad pública para la Argentina, no solamente para la generación de talentos y la distribución del saber sino para la contención de jóvenes y generaciones enteras que se han formado en la excelencia de la universidad pública. Los recortes a algunas cuestiones vinculadas al CONICET, a las políticas de género, a las políticas de derechos humanos. Me parece que ha sido un exceso y que ha sido un gran retroceso. Y sobre todo el endeudamiento.

— El kirchnerismo cree que ha superado el peronismo y más.
— Yo creo que el movimiento nacional es el gran aglutinador de todas las expresiones y ha habido sucesivas expresiones, con algunas yo he acordado y con otras no, el menemismo no me representó, el kirchnerismo me representa en cuanto a estas cuestiones que estábamos hablando, me resulta muy poco grato cuando algunos dirigentes se arrogan el monopolio de la crítica o cuando algunos dirigentes establecen una sinonimia entre peronismo y kirchnerismo, cuando creo que la madre de esto, la madre y el padre de lo que queremos refundar y de alguna manera modernizar es el gran movimiento nacional que también reconoció en su momento la fluidez de la llegada de otros sectores.

— ¿El kirchnerismo agota al peronismo?
— Para nada. Yo creo que no. Hay que tener una mirada superadora. Obviamente del pasado, siempre… Yo creo que de las derrotas se aprende a tomar lo mejor del pasado pero mirando al futuro, porque el futuro está ahí, las generaciones que vienen nos están reclamando sobre todo ese esfuerzo, ¿no? De corrernos de esos lugares que son cómodos también.

 

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