Lo aseguró la madre de Pablo Cejas, el oficial de policía que amenazó con suicidarse el sábado en la costanera. “La lucha de él es dura, no va a salvar el mundo, pero está gritando su verdad y muchos saben que es la gran verdad de lo que pasa en Santa Fe”, remarcó.
Luego de que se confirmara que Pablo Cejas, el oficial de policía que amenazó con suicidarse el sábado en la costanera, fue pasado a disponibilidad hasta que se aclare su situación médica, psicológica y administrativa, la mamá del uniformado salió a apoyar a su hijo.
En diálogo con Aire de santa Fe, Raquel sostuvo que “lo del sábado fue terrible. Solamente una madre siente la desesperación y el miedo que pasé. Ver en el estado que estaba mi hijo, fue una locura. No estaba en su sano juicio, yo lo entiendo”.
Asimismo, relató que “yo llegué de misa y me contaron lo que pasaba y dije que yo quería ir. Me llevaron pero no me dejaron bajar del patrullero. Yo quería que él me viera pero me dijeron que no era conveniente”.
“La lucha de él es dura. No va a salvar el mundo, pero está gritando su verdad y muchos saben que es la gran verdad de lo que pasa en Santa Fe”, alertó Raquel a la vez que denunció que “le están haciendo una persecución psicológica tremenda”.
Al intentar explicar la situación anímica de Pablo, detalló que “no quedó bien después de la pérdida de su padre, y al poco tiempo lo intentan matar”.
“No sé en qué país estamos y nadie hace nada. Acá los jefes policiales sólo se llenan los bolsillos”, dijo al tiempo que destacó que “él nunca se prendió en las cosas que le propusieron, por eso lo persiguen”.
Además, Raquel admitió que, según le indicó Pablo, el sábado al momento de ser reducido, “lo redujeron lo patearon en los testículos y en el estómago”.
Por último, remarcó que “la familia jamás lo abandonó, estábamos todos allá”.



