El dirigente social Juan Grabois volvió a encender la polémica este martes al criticar con dureza el reciente aumento salarial que llevará la dieta de los senadores nacionales a más de 9,5 millones de pesos mensuales. Lo hizo a través de su cuenta en la red social X, donde calificó a los legisladores —con “honrosas excepciones”— como “unos hijos de puta”.
La frase no tardó en viralizarse, generando una ola de repercusiones en redes sociales y entre referentes del oficialismo y la oposición.
“Solo se preocupan por sus privilegios”
El líder del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) apuntó directamente contra lo que considera una casta política desconectada de la realidad social:
“Con honrosas excepciones, son unos hijos de puta que solo se preocupan por reproducir, retener y ampliar sus privilegios”, escribió.
Además, denunció la existencia de «valijas» como incentivo para aprobar leyes del oficialismo, en una crítica directa al presidente Javier Milei y sus acuerdos legislativos.
Un aumento sin debate, pero con impacto
El fuerte incremento se explica por una decisión tomada en abril de 2024, cuando el Senado votó a mano alzada y sin debate un mecanismo que vincula automáticamente sus dietas a los aumentos que reciben los trabajadores del Congreso. Este martes, los presidentes de ambas cámaras, Martín Menem y Victoria Villarruel, firmaron con los gremios la nueva suba para empleados legislativos: 1,3% adicional correspondiente a marzo, abril y mayo.
Con esa actualización, el ingreso bruto de un senador nacional superará los 9,5 millones de pesos mensuales, un monto que contrasta con los recortes en otras áreas del Estado y con la situación económica general.
Un mensaje que apunta a la grieta interna
El mensaje de Grabois no solo apunta contra los senadores, sino que también refleja la tensión dentro del espectro opositor. Si bien el dirigente suele posicionarse como crítico del oficialismo, también ha mantenido diferencias con sectores del peronismo tradicional y del kirchnerismo, a quienes cuestiona por su falta de autocrítica.
Mientras tanto, en medio del ajuste, el aumento en los sueldos de los senadores vuelve a instalar un debate incómodo: ¿quiénes se ajustan y quiénes no?


