Más de 20 agrupaciones vecinales se reunieron este miércoles en el primer encuentro del año de la Red de Vecinales por Seguridad para denunciar el creciente sentimiento de vulnerabilidad en los barrios de Santa Fe. Durante la sesión, celebrada en la vecinal del barrio Fomento 9 de Julio, los representantes expresaron su profunda preocupación por la inseguridad, poniendo especial énfasis en la proliferación de motochorros y otros delitos que amenazan la cotidianidad de los ciudadanos.
En su intervención, Susana Spizzamiglio, una de las voces destacadas del encuentro, subrayó la urgencia de intensificar el control y la inteligencia policial. “Queremos que se haga un trabajo más riguroso de control de motos, identificando no solo a quienes las conducen sino también a los acompañantes. Es indispensable que se cumpla el decreto provincial y se realice un examen exhaustivo a quienes operan de manera dudosa, sin patentes ni elementos de seguridad básicos”, afirmó Spizzamiglio.
La reunión no se limitó a la cuestión de los motochorros. Los participantes analizaron el panorama delictivo en cada barrio, destacando la precariedad del estado de las comisarías y los centros territoriales de denuncias del Ministerio Público de la Administración (MPA). Además, se levantaron alarmas sobre la situación de los centros asistenciales, donde varios vecinos manifestaron la falta de medicamentos y una gestión institucional que, según denuncias, ha dejado mucho que desear.
Otros temas en la agenda incluyeron la insuficiente iluminación en las calles, el desbordamiento de microbasurales, el deterioro de las infraestructuras viales y problemas con el suministro de agua potable. Un punto de especial inquietud fue el futuro de la costanera, desde el Puente Colgante hasta la estatua de Artigas, cuya planificación y ejecución siguen siendo inciertas.
Este encuentro evidencia un descontento generalizado que, lejos de ser aislado, se suma a una serie de denuncias ciudadanas que exigen respuestas inmediatas por parte de las autoridades locales y provinciales. Con un panorama que muchos describen como insostenible, la presión de los vecinales se orienta a lograr una respuesta integral que abarque desde la intensificación del control policial hasta mejoras en la infraestructura y en la atención a la ciudadanía.
Mientras tanto, la Red de Vecinales por Seguridad se compromete a seguir monitoreando la situación y a convocar nuevos encuentros que permitan visibilizar las problemáticas y exigir soluciones efectivas. La esperanza es que, a través de un trabajo conjunto entre la comunidad y el Estado, se puedan implementar medidas que devuelvan la confianza y la seguridad a los barrios de Santa Fe.


