En 10 segundos:
Qué pasó: un hombre de 37 años amenazó de muerte a su madre y agredió físicamente a su hermana.
Qué cambia: la Justicia ordenó que permanezca detenido mientras avanza la causa.
A quién le pega: a las dos mujeres atacadas dentro de su propia vivienda en Sauce Viejo.
Qué mirar ahora: la producción de pruebas y la futura acusación de la Fiscalía.
Santa Fe, 15 de julio de 2026. “Cuando salga, voy a venir a prender fuego la casa con todos adentro”. La amenaza fue pronunciada dentro de la vivienda familiar y terminó convirtiéndose en uno de los elementos centrales para que la Justicia mantuviera detenido al agresor.
El hombre tiene 37 años, es conocido como “Tombolito” y quedó en prisión preventiva por decisión del juez Martín Torres. La medida fue dispuesta este martes durante una audiencia realizada en los Tribunales de Santa Fe.
La investigación está a cargo de la fiscal Rosana Peresín, quien le atribuyó daños, amenazas y lesiones leves cometidas en un contexto de violencia de género. La acusación reconstruyó dos episodios ocurridos el 6 de julio en la casa de la madre del imputado, en Sauce Viejo.
La primera irrupción sucedió cerca de las 11. Durante una discusión vinculada al suministro eléctrico de una habitación, el hombre rompió la reja de la ventana del dormitorio y comenzó a intimidar a su madre.
“Si me cortás la luz de mi pieza, te voy a prender fuego todo, te voy a matar”, le habría dicho. También afirmó que podía disponer del lugar porque consideraba que el terreno le pertenecía.
La violencia escaló ocho horas después. Alrededor de las 19, el acusado volvió a ingresar al domicilio, donde se encontraban su madre y su hermana. Tomó el palo de un escurridor y lanzó una nueva amenaza, esta vez dirigida contra ambas mujeres y contra cualquier intervención policial.
Según expuso la Fiscalía, el hombre aseguró que recuperaría rápidamente la libertad y regresaría durante la madrugada para incendiar la casa y matar a quienes estuvieran adentro.
Después avanzó sobre su hermana, la sujetó del cuello y la atacó con empujones, cachetadas y golpes de puño. Cuando advirtió que su madre llamaba a la Policía, le arrebató el teléfono celular y lo estrelló contra un árbol.
La fiscal Peresín sostuvo que los ataques expresan una relación de poder ejercida contra las víctimas por su condición de mujeres y afectan directamente su integridad física, su dignidad y su seguridad personal.
Los hechos recibieron distintas calificaciones penales: daño simple, amenazas simples, amenazas calificadas y lesiones dolosas leves, todas atravesadas por el contexto de violencia de género. La reiteración de las intimidaciones, el ataque físico y el anuncio de futuras represalias concentraron el riesgo que evaluó el juez.
La prisión preventiva busca resguardar a las víctimas y asegurar el desarrollo de la investigación. El hombre continuará detenido mientras la causa avanza hacia las próximas instancias judiciales.


