En 10 segundos:
Qué pasó: Bahco mantuvo su decisión de cerrar la producción en Santo Tomé
Qué cambia desde hoy: la negociación entra en una etapa crítica, con margen operativo limitado
A quién le pega: a 40 trabajadores, sus familias y al perfil industrial de la ciudad
Qué mirar ahora: si la presión gremial y política logra abrir una salida antes del cese definitivo
Santo Tomé, 28 de abril de 2026. La cuenta regresiva ya tiene forma concreta: materia prima disponible, actividad parcial y un horizonte de tres meses.
Bahco ratificó ante el gremio y las autoridades que dejará de fabricar herramientas en Santo Tomé. La nueva instancia de negociación terminó sin una propuesta empresaria que cambie el rumbo del conflicto y dejó a los trabajadores frente a una transición cada vez más estrecha.
La planta continuará funcionando de manera reducida para procesar los insumos que quedan. Ese período aparece como la última ventana antes del cierre productivo total, aunque la empresa mantiene su esquema de reconversión hacia distribución, ventas y servicios.
La UOM quedó ahora en el centro de la respuesta. El sindicato convocó al cuerpo de delegados para definir medidas de acción directa, en un escenario donde la discusión laboral dejó de girar alrededor de una promesa de continuidad y pasó a concentrarse en cómo se defiende cada puesto afectado.
El conflicto tiene una dimensión que excede a Bahco. Santo Tomé pierde una pieza histórica de su identidad fabril y la provincia vuelve a mirar un problema conocido: empresas que reducen producción local, trasladan fabricación a otras cadenas globales y conservan funciones comerciales con menor demanda de empleo industrial.
La reserva de la causa agrega opacidad al proceso. Con menos información pública sobre las actas y los términos de la negociación, crece la distancia entre lo que se discute en las mesas formales y la incertidumbre que viven los trabajadores.
Los próximos meses definirán algo más que una salida laboral. Van a mostrar si la política provincial y el movimiento sindical todavía tienen margen para intervenir cuando una decisión empresaria llega casi cerrada.


