El gobernador Bonfatti confirmó que no asistirá a la marcha por la muerte del fiscal Nisman. El senador Giustiniani cuestionó esa decisión y la señaló coincidente con el kirchnerismo
El gobernador Antonio Bonfatti y el senador nacional Rubén Giustiniani manifestaron opiniones divergentes sobre las marchas anunciadas para el miércoles 18 de febrero en el país, en reclamo del esclarecimiento de la muerte del fiscal Alberto Nisman. El cruce se debió a que el mandatario socialista respaldó a su ministro de Justicia, Juan Lewis, quien el viernes dijo: “Si se trata de homenajes, el mejor que puede hacerse es una correcta investigación y el esclarecimiento pronto y eficaz de las circunstancias que rodearon a su muerte”. Bonfatti adelantó que él tampoco participará de la marcha del 18 de febrero, cuando se cumpla un mes de la muerte de Nisman, fiscal que tenía a su cargo la investigación del atentado en la Amia, y que denunciara a la presidenta Cristina Fernández, funcionarios y dirigentes por supuesto encubrimiento de terroristas iraníes. “No voy a concurrir porque soy el gobernador y no voy a entrar en el blanco y negro. Quiero dar un mensaje diferente a la sociedad”, señaló Bonfatti en declaraciones a radio La Red, de Rosario. Y agregó: “Mi partido va a ir a la marcha, pero yo quiero darle un mensaje de que los argentinos tenemos que ponernos de acuerdo con el diálogo. En un país normal yo iría a la marcha, pero en este país están todos los juegos de intereses alrededor de la forma de construir política donde terminamos todos embarrados. Y yo no voy a terminar embarrado”. Bonfatti dijo que hasta la presidenta Cristina Fernández tendría que asistir a la marcha, porque debería pensar: “Quiero que se aclare, si no tengo nada que ver ni tengo la cola sucia, el acuerdo con Irán se puede mostrar a cualquiera, acá no hay cosas espúreas ni nada escondido”. Pero entiende que eso no va a pasar porque hoy reina en la Argentina “el juego perverso de amigo-enemigo”. “Creo que llegamos a un punto en el que terminamos tan mal que planteamos las cosas en blanco y negro. Si estamos de un lado o del otro. Y en un país normal, donde no ocurriera esto de blanco o negro, que ocurra el asesinato de un fiscal, el mundo debería participar de la marcha, desde la Presidenta hasta el último argentino, porque todos queremos justicia”, afirmó el mandatario. Sostuvo además que “lo más grave que nos está ocurriendo es la pérdida de la calidad institucional, donde todos dudan de todos. Entonces usted toma partido por el multimedio (Clarín) o por el Gobierno. Y no es así”. Y concluyó: “Yo también quiero que se esclarezca el caso. Pero no quiero oportunismo por las marchas de Santa Fe ni por las de Buenos Aires”. Frente interno
Conocidas estas declaraciones, el senador nacional y precandidato a diputado provincial Rubén Giustiniani cuestionó la decisión de Bonfatti. Entrevistado por la misma emisora rosarina, Giustiniani fue consultado por esta postura de Bonfatti y contestó: “Me parece mal porque coincide en este caso con el kirchnerismo”. Para el senador nacional “la marcha del miércoles es muy importante como manifestación ciudadana en un tema fundamental como es pedir verdad y justicia. En eso se inscribe la importancia de concurrir”. Giustiniani entiende que: “El gobernador debería expresar una opinión a favor de la marcha, como lo hemos expresado todos” y que “debe ser Bonfatti, en cabeza del ejecutivo provincial, el que debe expresar con contundencia un apoyo a la marcha”.


