La jura de los nuevos concejales abre hoy una escena donde se mezclan protocolo, poder y expectativa. No se trata solo de asumir una banca: el acto de este martes, a las 10 en el recinto de Salta 2900, delineará la configuración interna con la que la ciudad iniciará 2026. En un mapa político más ajustado que en ciclos anteriores, cada gesto y cada voto cuentan.
El recambio deja un Concejo dividido en dos bloques casi simétricos. El oficialismo tendrá nueve bancas y enfrente quedarán ocho distribuidas entre el PJ, La Libertad Avanza, Vida y Familia y Santa Fe en Común. Esa composición obliga a mirar la sesión preparatoria como algo más que un trámite institucional: se vuelve el momento en el que se trazan las alianzas, se marcan distancias y se prueba el equilibrio real entre los espacios.
La jura de quienes ingresan —María Luengo, Sergio Basile y Carolina Capovilla por Unidos; Jorgelina Mudallel y Pedro Medei por el PJ; Ana Cantiani y Pablo Mussio por La Libertad Avanza; y Gastón Restagno por Santa Fe en Común— completa un rompecabezas que no solo suma nombres, sino que redefine el tono del recinto. La mezcla entre continuidad y renovación produce una cámara con perfiles variados y estrategias distintas para un mismo territorio.
El acto de hoy también será la antesala de otra definición central: la elección de autoridades. Aunque no hubo confirmaciones públicas, el nombre de Basile suena como posible presidente del Concejo. El cargo, lejos de ser ceremonial, condiciona agendas, ordena debates y establece ritmos. En un cuerpo fragmentado, quien conduzca tendrá la tarea de sostener acuerdos sin perder consistencia política.
La conformación formal de los bloques terminará de mostrar este nuevo equilibrio. Unidos retendrá la bancada más numerosa, mientras que la oposición deberá coordinar posiciones entre fuerzas de peso desigual. La manera en que cada sector se ubique dirá tanto como la votación de autoridades: mostrará qué conversaciones están abiertas y cuáles todavía requieren tiempo.
La sesión preparatoria no resolverá todas las incógnitas del año que viene, pero sí ofrecerá la primera imagen nítida del Concejo que administrará la agenda pública de la ciudad. Lo que se vea hoy en el recinto será, en gran medida, el punto de partida de cómo se discutirán prioridades, presupuestos y proyectos a lo largo de 2026. El resto lo completará la política, que siempre encuentra en diciembre el momento para anticipar lo que viene.


