La empresa Lácteos Verónica paralizó su producción y dejó a 700 trabajadores sin ingresos, con salarios impagos desde octubre. El freno impacta en sus plantas de la provincia y agrava un conflicto que venía acumulando tensión desde mediados de 2025.
Según denunciaron trabajadores, el acuerdo de pagos semanales para achicar la deuda salarial —con depósitos de alrededor de $1 millón— dejó de cumplirse a comienzos de enero y se cayó definitivamente la semana pasada. La producción se detuvo en Clason y en otras plantas quedó limitada a tareas puntuales.
El frente más delicado es el de la materia prima: la firma enfrenta una fuerte deuda con productores. Se mencionan unos 150 tamberos reclamando una deuda cercana a US$ 60 millones, un número que, si se consolida, explica por qué el conflicto ya no se discute solo en la puerta de fábrica.


