En 10 segundos:
Qué pasó: detectaron marihuana y cocaína en controles de ingreso a la cárcel de Las Flores
Qué cambia desde hoy: los procedimientos refuerzan la atención sobre el circuito de visitas y pertenencias
A quién le pega: al Servicio Penitenciario, a internos vinculados y al esquema de seguridad carcelaria
Qué mirar ahora: si las causas permiten reconstruir destino, contactos internos y posibles redes de ingreso
Santa Fe, 15 de mayo de 2026. El ingreso de droga a una cárcel rara vez depende de un solo paquete. Detrás de cada intento aparece una trama más amplia: visitas, objetos cotidianos, vínculos internos y un sistema de control que trabaja sobre detalles mínimos.
Eso volvió a quedar expuesto en la Unidad Penitenciaria Nº 2 de Las Flores, donde personal del Servicio Penitenciario detectó dos intentos de ingreso de estupefacientes durante la jornada de visitas.
En el primer procedimiento, los agentes revisaron las pertenencias de una mujer que iba a visitar a un interno alojado en el pabellón Nº 6 de la Subunidad 2. Al inspeccionar un paquete de yerba mate, advirtieron un olor compatible con marihuana y activaron el protocolo.
La intervención de los perros Bolt y Blade confirmó la sospecha. El material secuestrado totalizó 900 gramos de marihuana mezclada con yerba mate. Luego se realizaron actuaciones policiales y una inspección sobre la celda del interno vinculado, con resultado negativo.
El segundo caso apareció por otra vía. Durante el paso por el escáner, el personal detectó un bulto sospechoso en otra visitante. En la requisa manual hallaron 14,7 gramos de cocaína ocultos en el ruedo del pantalón.
La repetición de métodos muestra una lógica persistente: usar alimentos, ropa o elementos permitidos como cobertura para atravesar el primer filtro penitenciario. El dato relevante ya excede la cantidad secuestrada. Lo que importa es la insistencia del circuito.
Para el Estado provincial, estos procedimientos funcionan como señal de control. Para el sistema penitenciario, abren otra pregunta: cuánto de lo que se detecta representa la presión real de las redes que intentan abastecer consumos y negocios dentro de los pabellones.
Las causas deberán avanzar sobre las visitantes, los internos vinculados y el posible destino de la droga. En Las Flores, cada requisa exitosa también confirma que la frontera entre la calle y la cárcel sigue siendo uno de los puntos más sensibles de la seguridad provincial.


