Mientras las autoridades promueven discursos sobre supuestos avances en seguridad, la realidad de barrios como Punta Norte revela un panorama muy distinto. Este viernes, vecinos del lugar se manifestaron para denunciar la creciente ola de robos que sufren diariamente, exigiendo respuestas concretas y acción inmediata.
La inseguridad en cifras y relatos
Los residentes señalaron un aumento preocupante en delitos como «entraderas» y arrebatos en la vía pública. Además, se suma un agravante: los colectivos ya no ingresan al barrio, obligando a muchos a caminar largos trayectos, especialmente en horarios vulnerables como la tarde y la noche.
Julián, uno de los vecinos, expresó en diálogo con LT10:
“Estamos con temor. Han roto puertas y saqueado viviendas por completo. Falta presencia policial y hay ausencia del Estado, tanto provincial como municipal.”
Otro reclamo recurrente fue la deficiente iluminación, que facilita los robos y alimenta el clima de inseguridad.
Exigencias a las autoridades
La concentración en Azopardo al 10.500 no fue solo una muestra de descontento; fue un grito de auxilio de una comunidad que siente el abandono en carne propia. Piden:
- Mayor control policial para prevenir los delitos.
- Mejoras en la iluminación para reducir las zonas propicias para el crimen.
- Presencia efectiva del Estado, que hoy parece ausente en su doble rol, tanto municipal como provincial.
Detrás del discurso: ¿qué tan exitosas son las políticas de seguridad?
Las declaraciones oficiales sobre avances en seguridad contrastan con la realidad de barrios como Punta Norte, donde los vecinos no solo padecen robos, sino también la sensación de desprotección absoluta.


