En 10 segundos:
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Qué pasó: Rafaela registró 801 eventos durante 2025 y fue distinguida como la ciudad con mayor crecimiento en turismo de reuniones de Santa Fe.
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Qué cambia desde hoy: la agenda de eventos dejó de ser ocasional y se consolidó como política pública estable.
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A quién le pega: sector hotelero, gastronómico, comercial, servicios y empleo local.
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Qué mirar ahora: continuidad del modelo, rol del sector privado y efecto Odesur 2026.
Rafaela, 22 de enero de 2026.
Durante 2025, Rafaela terminó de dar un paso que venía insinuando desde hace varios años: pasar de ser sede esporádica de encuentros a convertirse en una ciudad que produce, aloja y sostiene eventos de manera sistemática. El dato que resume ese proceso es concreto: 801 actividades realizadas a lo largo del año, un 20 % más que en 2024, con impacto directo en turismo, comercio y servicios.
El número no surge de una estimación informal. Fue presentado por la Secretaría de Desarrollo Económico, Innovación y Empleo ante el Concejo Municipal y respaldado por el reconocimiento obtenido en los Santa Fe MICE Awards, donde Rafaela fue distinguida como la ciudad con mayor crecimiento en turismo de reuniones de la provincia. La distinción no premió un evento puntual, sino una tendencia sostenida.
Congresos, seminarios, ferias, exposiciones, jornadas técnicas, eventos culturales, deportivos y gastronómicos formaron parte de una agenda diversificada que atravesó todo el año. La característica común fue su continuidad: no hubo meses sin actividad relevante ni picos aislados concentrados en una sola temporada. Ese ritmo es el que permite hablar de una política y no de una sumatoria de hechos.
Desde la gestión municipal, el enfoque fue claro: acompañar, articular y facilitar. Según explicó la secretaria Patricia Imoberdorf, el Municipio no organizó de manera directa la mayoría de los eventos, pero sí cumplió un rol activo en su desarrollo. El 48 % de las actividades fue impulsado por el sector privado, el 35 % por el sector público y el 17 % en esquemas de coproducción. La cifra muestra un ecosistema donde el Estado actúa como facilitador y el privado como motor.
Esa lógica tiene una consecuencia concreta en la economía local. Cada evento implica ocupación hotelera, consumo gastronómico, movimiento comercial y demanda de servicios. A diferencia de otras estrategias de promoción turística, el turismo de reuniones distribuye el impacto a lo largo del año y reduce la estacionalidad, un factor clave para ciudades del interior.
El reconocimiento provincial recibido por la gestión que encabeza el intendente Leonardo Viotti se apoya justamente en ese punto: no se trata solo de cantidad, sino de crecimiento sostenido. Rafaela no compite por tener el evento más grande, sino por construir una agenda estable que le permita ganar previsibilidad y reputación como sede confiable.
Otro elemento central del modelo fue la gestión de la información. Durante 2025, el Municipio fortaleció herramientas digitales para centralizar y visibilizar la agenda. La plataforma “Me lo Agendo”, el canal de WhatsApp y el programa “Viví Rafaela” funcionaron como nodos de difusión y ordenamiento de actividades. Para organizadores y ciudadanos, el acceso a la información dejó de depender de circuitos informales.
En ese punto, la política de eventos se cruza con la política de datos y transparencia. La posibilidad de medir, comunicar y anticipar actividades permite planificar mejor los recursos públicos y privados. También habilita evaluaciones más precisas sobre impacto y retorno, una dimensión que empieza a ganar peso en las decisiones locales.
El calendario 2025 tuvo además un condimento estratégico: la preparación de los Juegos Deportivos Suramericanos, donde Rafaela será una de las sedes. La experiencia acumulada en logística, coordinación y servicios aparece como un activo de cara a un evento de escala regional, que pondrá a prueba la capacidad organizativa de la ciudad.
Lejos de plantearse como un logro cerrado, la gestión local presenta estos números como un piso. El desafío, hacia adelante, es sostener el ritmo sin perder diversidad ni calidad, y evitar que la agenda se concentre en pocos actores o formatos. También, profundizar la articulación con la región para ampliar el impacto más allá del ejido urbano.
En un contexto donde muchas ciudades compiten por visibilidad, Rafaela eligió una estrategia menos estridente y más constante: construir reputación a partir de hechos repetidos en el tiempo. Los 801 eventos de 2025 no son solo una cifra récord; son la evidencia de un modelo que empieza a consolidarse como política pública con efectos reales en la vida económica y social de la ciudad.


