El movimiento político en Villa Gobernador Gálvez dejó una señal clara esta semana: el oficialismo intenta que la transición legislativa no se convierta en un freno para la gestión. En un encuentro realizado en el Parque Regional, Alberto Ricci reunió a concejales actuales, ediles electos y a todo su gabinete para ordenar criterios, compartir diagnósticos y anticipar decisiones que requieren coordinación institucional.
La reunión adquiere relevancia en un momento en que las ciudades del Gran Rosario enfrentan tensiones simultáneas por seguridad, obras públicas y demandas sociales crecientes. En este contexto, Ricci buscó asegurar que el recambio del 10 de diciembre no afecte la continuidad de proyectos sensibles ni la toma de decisiones de corto plazo.
Según fuentes presentes, el intendente planteó la necesidad de sostener una metodología de trabajo más previsible y periódica entre Ejecutivo y Legislativo. La intención es que áreas como infraestructura, salud, ambiente y prevención puedan avanzar con acuerdos mínimos en un Concejo que tendrá nuevas voces y correlación de fuerzas distinta a la actual.
Los asistentes coincidieron en que la coordinación será clave para evitar demoras en autorizaciones, pliegos y priorización de obras. También se abordaron temas que requieren alineamiento político mayor, como el ordenamiento urbano y el impacto que tendría la eventual reasignación de partidas en el presupuesto que ingresa con el nuevo ciclo institucional.
El encuentro dejó abierta la idea de convertir estas reuniones en una práctica habitual. Para Ricci, es una forma de institucionalizar un espacio político que reduzca la fricción entre agendas y permita sostener políticas estables en una ciudad que exige respuestas rápidas y seguimiento técnico constante.


