En 10 segundos:
Qué pasó: atacaron una casa de barrio Travesía y dejaron nueve impactos en la fachada
Qué cambia desde hoy: la amenaza recibida el lunes se convirtió en una evidencia central
A quién le pega: a la mujer de 40 años que habita la vivienda y a las familias del sector
Qué mirar ahora: quién ejecutó el ataque y qué buscaba detrás de la expulsión de la mujer
Rosario, 24 de julio de 2026. Trece vainas quedaron esparcidas sobre el pasaje 735 al 100. Nueve disparos alcanzaron la fachada de una vivienda municipal del predio Sorrento, donde reside una mujer de 40 años.
El ataque ocurrió cerca de las 2 de la madrugada. Los vecinos escucharon una sucesión de detonaciones y, segundos después, el motor de una moto que se alejaba a gran velocidad.
Cuando llegaron los efectivos policiales, el tirador ya había escapado. El relevamiento de la escena permitió establecer la cantidad de impactos y recuperar las vainas que serán analizadas dentro de la investigación.
La secuencia había comenzado tres días antes. Durante la madrugada del lunes, un motociclista golpeó la puerta de la misma casa y entregó un mensaje manuscrito que exigía a la mujer abandonar el inmueble en 24 horas.
La nota tenía una bala adherida. El ataque posterior convirtió aquella intimidación en el principal antecedente para reconstruir el caso y reforzó la hipótesis de una acción dirigida específicamente contra la ocupante.
Las motivaciones permanecen abiertas. La investigación deberá determinar quién pretendía desplazar a la mujer, qué interés existe sobre la vivienda y si la amenaza y los disparos fueron ejecutados por la misma persona.
El domicilio se encuentra dentro del predio Sorrento, un sector habitado por familias de la comunidad toba e incorporado a barrio Travesía después de la construcción de viviendas sociales sobre antiguos terrenos ferroviarios.
Horas después se registró otro episodio armado en la periferia de Rosario. Un hombre fue herido por un disparo de escopeta en la zona de Cisnero y Pamaló, dentro de barrio Toba del oeste.
La información inicial dejó sin precisar las circunstancias del ataque y el estado de la víctima. Tampoco se informó una conexión entre ambos hechos.
La amenaza escrita, la bala adherida y las 13 vainas forman ahora el núcleo de una investigación que deberá identificar al atacante y establecer qué disputa llegó hasta la puerta de esa casa.


