En la explanada del museo MARC, un desfile poco habitual acaparó la atención este viernes 13 de junio: once nuevos camiones recolectores, flamantes y con tecnología de última generación, fueron presentados por la Municipalidad de Rosario como parte de un ambicioso plan de modernización del sistema de higiene urbana.
La escena, protagonizada por unidades relucientes y funcionarios locales, sintetiza un esfuerzo sostenido por parte del municipio por enfrentar uno de los desafíos más persistentes en las grandes ciudades: mantener limpios sus espacios públicos en tiempos de crecimiento demográfico, transformación urbana y mayor demanda de servicios.
“Esta incorporación mejora el confort y la seguridad de quienes trabajan en higiene, pero sobre todo garantiza un servicio más ágil y eficaz para todos los rosarinos”, afirmó Carolina Labayrú, secretaria de Cercanía y Gestión Ciudadana, al presentar los vehículos. Se trata de cuatro camiones compactadores de carga trasera, seis de carga lateral y una pala cargadora, distribuidos entre las tres empresas que operan el sistema: Lime SA, LimpAr Rosario SA y Sumar.
Tecnología y segmentación del servicio
Cada tipo de camión cumple un rol estratégico. Mientras que los compactadores de carga trasera suelen operar en barrios residenciales con contenedores más pequeños (1.100 litros), los de carga lateral están diseñados para levantar unidades de mayor volumen (3.200 litros), ubicadas principalmente en áreas céntricas.
Luciano Marelli, secretario de Ambiente y Espacio Público, explicó que este despliegue no es un hecho aislado. “En los últimos meses incorporamos 16 vehículos, ahora sumamos 11 y pronto llegarán 8 más. A esto se suma la renovación de casi la mitad del parque de contenedores”, señaló. “Nuestro objetivo es simple: que el camión recolector pase, levante los residuos y el entorno quede limpio. Para eso necesitamos también el compromiso ciudadano.”
Una ciudad, tres operadores
Rosario ha dividido su geografía en tres zonas de recolección, cada una bajo la responsabilidad de una empresa diferente: LimpAr atiende al norte de avenida Pellegrini; Lime cubre el sur; y Sumar se encarga del centro, las avenidas y los complejos habitacionales Fonavi.
Esta distribución busca aumentar la eficiencia y permite focalizar inversiones. Desde 2024, ya se renovaron 2.610 contenedores (1.370 en 2024 y 1.240 en lo que va de este año). Se espera que, con los 730 más que se colocarán entre junio y agosto, se haya reemplazado el 40% del total, incluyendo unidades con más de una década en servicio.
La limpieza como construcción colectiva
Más allá de los recursos materiales, las autoridades remarcan que la sostenibilidad del sistema requiere hábitos sociales. “El horario para sacar la basura —entre las 19 y las 21— no es un capricho, sino una coordinación pensada para que los residuos no permanezcan en la vía pública más tiempo del necesario”, dijo Marelli.
El municipio recuerda también que existe un servicio gratuito y diferenciado para el retiro de residuos voluminosos —como electrodomésticos, poda o escombros— que puede solicitarse a través del chatbot MuniBot o llamando a la línea 147.
Una inversión estructural con impacto inmediato
La presencia de representantes sindicales, autoridades municipales y ejecutivos de las empresas prestadoras durante el acto de entrega reflejó la dimensión institucional del anuncio. En conjunto, la renovación de flota y contenedores constituye una de las mayores inversiones en higiene urbana en la historia reciente de Rosario.
“Esta es una política que no se ve desde el primer momento, pero que impacta directamente en la calidad de vida de todos. La limpieza de una ciudad también es una forma de justicia urbana”, resumió una funcionaria del área.
Mientras los camiones se alineaban para iniciar su recorrido operativo, el mensaje quedaba claro: en Rosario, la limpieza urbana dejó de ser solo una tarea de mantenimiento para convertirse en una estrategia de transformación.


