Juan Carlos Pallarols afirmó que “En cuanto a la decoración que es el escudo nacional y los 24 cardos, uno por cada provincia, más los tres pimpollos por las islas del Atlántico Sur, siempre es lo mismo, es un símbolo como la bandera. Tiene la impronta de un trabajo hecho a mano, si uno lo ve a la distancia los bastones son iguales, cuando los mira de cerca ve que todos son diferentes. Son todos únicos e irrepetibles, porque las personas somos únicas e irrepetibles, por eso el bastón debe ser trabajado por todo el pueblo. No puedo decir que hice un sacrificio, fui a Santa Fe a hacerle el bastón para su gobernador y aproveché, estuve en los museos, aproveché y trabajé 200, 300 personas, para que cada uno pueda dejar su impronta y su mensaje para el futuro presidente”. “Más de una vez me he emocionado, lloré, me reído, porque la gente te sorprende de maneras diferentes.
Hace poco vino una señora y me pidió darle dos golpes, yo le dije que sí, se los dio y luego me dijo ´tuve dos hijos y los dos murieron en Malvinas, estos golpecitos son un homenaje a ellos´. Se me parte el alma, qué le puedo decir a esa señora, ella se fue feliz porque en el bastón están los dos golpes de sus hijos”, agregó. “El bastón es casi la excusa que tengo para reunir las voluntades de los argentinos para que estemos juntos en algo que tiene que ver con nuestra tradición, con el arte, con nuestra patria, con los cuatro años que vienen para que aquel que viene lo inspire Dios, hoy vino un cura de Río Negro y lo bendijo, también hizo una oración un rabino”, manifestó.


