El miércoles 9 de marzo por la mañana, Jhunior, un joven de 24 años oriundo de Bolivia, hijo de una familia numerosa, se presentó en la División Policial de Investigaciones de Puerto Madryn, provincia de Chubut, para contar el engaño de que había sido objeto. Lo que relató a la Policía parece un eco del caso del israelí Simon Leviev, el “Estafador de Tinder” retratado en una reciente serie de Netflix, pero mucho más deslucida.
Denunció haber sido desvalijado, no en su casa, no en su auto, sino en su corazón. Jhunior no tiene un trabajo en blanco hace dos años según sus registros, cobra un seguro por desempleo de acuerdo a sus datos previsionales y es vecino del Barrio Pujol II de Puerto Madryn, un asentamiento marcado por hechos de violencia como femicidios con víctimas adolescentes, autos incendiados, crímenes de venganza por cosas triviales. En el barrio, por ejemplo, un hombre apuñaló a su hermana en 2016 por una pata de pollo en un asado. Sin embargo, el bolsillo de Jhunior decía otra cosa.
Fuente | Infobae

