El robo a una vivienda céntrica de Villa Gobernador Gálvez sumó un nuevo capítulo a una problemática que la ciudad arrastra desde hace años: la vulnerabilidad de los domicilios particulares aun en zonas de alto tránsito. El hecho ocurrió el domingo por la noche en Pasteur al 2100, donde desconocidos ingresaron aprovechando la ausencia de los propietarios.
El alerta llegó a la policía cuando el hijo de la familia encontró las habitaciones revueltas. Según su relato, los asaltantes accedieron por una ventana de la planta alta y tuvieron tiempo suficiente para revisar la casa. La denuncia detalló la sustracción de una suma elevada de dinero en dólares y pesos, además de alhajas, dos notebooks y una tablet.
Este tipo de robos, que combinan planificación previa y conocimiento del movimiento de los habitantes, obliga a revisar patrones en el centro de la ciudad, donde la circulación permanente no alcanza para desalentar hechos de este tipo. La investigación se concentrará en cámaras privadas de la zona y en reconstruir los tiempos en los que la vivienda quedó sin ocupantes, un dato clave para entender si hubo vigilancia previa sobre la casa.
Más allá de la cifra económica involucrada, el caso vuelve a plantear la discusión sobre la prevención en barrios residenciales y la capacidad operativa para anticipar intrusiones en horarios nocturnos. La identificación de los responsables será determinante para saber si se trata de un hecho aislado o parte de una serie más amplia que afecta al casco urbano de VGG.

