Lisfchitz dice que tiene “su corazoncito” pero no avanza en decir que sus latidos apuntan a Maximliano Pullaro, Ministro de Seguridad y militante de la UCR.
Esta situación “respetaría” lo que el partido ha decidido y ratificado cada uno de sus dirigentes de primera línea –incluidos los mencionados, más Monica Fein— que sólo habrá un candidato por categoría del PS y eso incluye por ejemplo a la Intendencia de Rosario donde hay varios y muy buenos aspirantes.
Pero en el caso del gobernador no deja de ser llamativo que elija alguien que no es de su partido, lo que de algún modo respeta lo antedicho pero contradice la historia.
Pullaro no es ajeno a esta movida, se siente reconfortado por este halago –convengamos que su gestión está en el centro de la escena— que de momento es exclusivo del gobernador. Pero como militante político sabe bien que una cosa es una declaración y otra enfrentar una primaria contra un partido y su estructura invicta sin una estrategia común de cara al comicio general. A diferencia de lo que sucederá en Rosario, donde la disputa de Pablo Javkin con Leonardo Caruana o Veronica Irizar, transitará caminos de cordialidad política y personal de modo de no debilitar de cara a la elección general a quien resulte electo finalmente. Después de las declaraciones de Lifschitz en Reconquista –que no parecen premeditadas— donde dijo que en “febrero vamos a ver” hubo algunas conversaciones informales entre dirigentes de ambos sectores, y coincidieron que para entonces, avanzado el verano y sobre el cierre de listas, no habrá margen para “instalar” otro candidato. Y que más allá de la resistencia el mote, de “candidato natural” es `para el actual presidente de la Cámara de Diputados. Lo otro es imaginarse una docena de actos “armados” en el verano donde Lifschitz se muestre con Pullaro –u otro eventual y remoto postulante— y otros tantos con Bonfatti. ¿O es que Lisfchitz va a “sacar los pies del plato” inclusive antes del armado de las listas para diputados nacionales?. Eso es impensable, sostienen en ambos sectores. Probablemente por esa razón nadie, salvo la irrelevante Alicia Ciciliani, se prendió en esta escaramuza. Fein evitó decir nada para no dejar en falsa escuadra al Gobernador, y prefiere abocarse a definir –entre los dos nombres arriba mencionados— quién será el único postulante socialista para Rosario que enfrente a Javkin. Lo mismo el resto del gabinete y autoridades partidarias que en su mayoría coinciden con la Intendenta en los nombres que van quedando. Una vez más Lifschitz –que evidentemente tiene un diferente manejo de los tiempos— dio algunos nombres al pasar y no hizo eje en ninguno de los mencionados. Al parecer, la decisión tendrá –como en todos los anteriores procesos— una impronta determinante del Intendente/a saliente. Eso se conocerá en el curso de la semana, no así la ratificación de Antonio Bonfatti como único candidato del Frente Progresista a la Casa Gris.


