El gran espectáculo que llegó a la ciudad hace tres semanas brindó una función solidaria para casi 400 chicos de barrio La Orilla.
Los pequeños de la escuela primaria, el jardín maternal y el comedor comunitario disfrutaron de los números del tradicional show en las instalaciones del club Central Mataderos.
“Mientras exista un niño, el circo será eterno”, es el mensaje que sostienen los hacedores de esta iniciativa popular.



