Me gusta la filosofía. Ustedes se preguntarán: ¿a qué viene mi comentario? ¿Para qué sirve la filosofía, en los momentos que estamos viviendo?
La filosofía sirve para ayudarnos a pensar. A un docente de esta materia, jubilado hace unos años, le preguntaron una vez qué hacía en su nueva vida. En qué ocupaba sus horas. Y el docente contestó: “desayuno, y me paso la mañana en el patio o la terraza, pensando. Me llevo un papel, una lapicera, y anoto alguna frase, alguna idea”.
El entrevistador lo miró como si estuviera loco. El viejo profesor completó: “pensar es una actividad noble y necesaria. Pero la mayoría de las personas no acostumbra hacerlo. Por eso es un trabajo poco reconocido y valorado”.
“Merlí” es una serie de TV española ambientada en una cátedra de Filosofía. En cada capítulo se exponen las ideas de un filósofo o corriente de pensamiento de la historia, relacionándolas con la vida cotidiana o con hechos actuales. Una forma didáctica de disfrutar, valorar y comprender la filosofía.
En una escena (que ustedes pueden apreciar en el video que acompaña esta nota) la docente somete a sus alumnos a un experimento que arroja una conclusión: las personas tendemos a seguir de manera acrítica e irreflexiva las opiniones, ideas o pensamiento de otros, muchas veces por comodidad. Nos cuesta pensar libremente, por nosotros mismos. Mucho más ir contra la corriente.
Plantear esto en los momentos actuales, puede malinterpretarse. Por eso aclaro: no estamos llamando a la “desobediencia civil”, ni a la “rebelión impositiva”, ni fomentando la protesta o el desorden en un momento de crisis. Nada de eso. Somos respetuosos de las órdenes y disposiciones de las autoridades sanitarias, pero no vamos a resignar el derecho de expresión y la libertad más sagrada: la de pensar…
¿Se puede insistir en que la cuarentena en sí misma es un éxito? ¿Hasta cuándo seguiremos atendiendo sólo la cuestión sanitaria y dejando para un eterno más adelante la economía, como si no fueran dos caras de una misma moneda? ¿Sabías que en el último mes, en Argentina, se estima que pasamos de 8 a 11 millones de personas que se alimentan en merenderos o comedores comunitarios?
¿Cómo vamos a salir de esto cuando la emergencia sanitaria pase? ¿Hay un plan o convertiremos al país en un gran comedor comunitario, donde nos conformaremos con un plato de comida?
El sábado, el presidente planteó una leve apertura del aislamiento. Pero ayer, varios gobernadores dijeron que no habrá tal apertura, por lo menos en las grandes ciudades.
¿Qué pasará en localidades más pequeñas del interior? Los senadores de San Jerónimo e Iriondo le están pidiendo al gobernador excepciones para más actividades económicas. ¿Y en nuestro Departamento? ¿Qué hará el Senador Pirola? ¿Escuchará la demanda de trabajadores autónomos, profesionales, comerciantes y pequeños empresarios? ¿O seguirá repartiendo ayudas y subsidios, política que hasta ahora le dio buenos réditos y excelentes resultados?
¿Los esperancinos podremos tener un poquito de autodeterminación? ¿O seguiremos agachando la cabeza y diremos “Sí, Omar”? ¿La carpeta es verde o roja? ¿No será que “el rey está desnudo” nomás, pero nadie se anima a decirlo?
https://youtu.be/WvZJ4LtmJ6M



