El gobernador, Antonio Bonfatti, defendió la transparencia del proceso electoral y del escrutinio provisorio. En conferencia de prensa, el mandatario dejó sentada su posición frente a la controversia generada por una serie de factores apuntados por la oposición, y por la ausencia de datos sobre más de 800 urnas.
Bonfatti fue crítico con los medios nacionales que instalaron “dudas de manera malintencionada”; y también con algunos candidatos, que “perdieron elecciones o intentan reposicionarse” sacándole provecho a la situación.
Admitió que hubo deficiencias en el trabajo de las autoridades de mesa, y reveló datos concretos sobre situaciones particulares, como el supuesto hallazgo de urnas en la basura o la inexistencia de votos a determinados candidatos. Pero no pudo aportar demasiados argumentos para explicar por qué locales completos de votación no brindaron información sobre sus urnas; dijo que la responsabilidad estará seguramente en el jefe de local, y que ese comportamiento deberá ser “evaluado” por el Tribunal Electoral.


