Las redes sociales se han convertido en un espacio habitual para todos. En mayor o menor medida todos tenemos actividad frecuente en Facebook, Twitter, Instagram, Youtube, Tik Tok o Twitch, sólo por citar las más populares, si hablamos de espacios sociales online.
El social media es un nuevo espacio de convivencia y, como en todo espacio de relacionamiento, se generan fricciones, una de estas es la invasión de la publicidad política paga.
La publicidad sin dudas es la fuente de financiamiento de estas plataformas, pero, ¿Qué sentimientos les genera a los usuarios, los formatos publicitarios políticos pagos inundando las plataformas sociales?
Nuestro medio participó de un estudio colaborativo que involucró a todo el país, investigación impulsada para abordar detalles de esta percepción.
El relevamiento se basó en la obtención de datos a través de varios canales, entrevistas personales presenciales, entrevistas personales online, monitoreo de reputación en línea y cruce de datos de campañas electorales e inversión publicitaria online.
De los resultados las principales conclusiones que podemos compartir son las siguientes:
La publicidad política paga genera malestar
Los conceptos que más se manifiestan en este sentido es que aparece sin ser solicitada, que es intrusiva y no se corresponde con el o los temas que al usuario le importan.
Interrumpe
El comentario generalizado es que forzar a ver algo que no se quiere es muy negativo, “nos escapamos de los medios tradicionales que nos interrumpen todo el tiempo con publicidad a contenidos bajo demanda y la publicidad nos sigue es insoportable”
No son veraces
La mayoría de quienes se inclinan por señalar esta molestia indican que los candidatos sólo aparecen en campaña y sólo dicen lo que la gente quiere escuchar.
Exceso de tiempo y frecuencia
“Aparecen todo el tiempo, por todos lados, son insoportables” es la frase que más se repite por quienes utilizan muchas redes sociales diferentes y se ven abrumados por la cantidad desbordante de mensajes pagos.
Son todos iguales
Otra cosa que molesta es la escasa creatividad de los anuncios, “todos iguales candidatos y secuaces hablándole a la cámara diciendo todos lo mismo” es la frase que se repite en el estudio al abordar este tema.
Redes sí, pero con presencia orgánica.
Sin dudas la presencia en redes de todo quien hace política debe responder a las expectativas que los usuarios de éstas tienen y esperan de la relación que pueden entablar con las mujeres y hombres que se dedican a la cosa pública y esto puede resumirse en: “una presencia permanente, que los contenidos propuestos sean relevantes, y que la relación sea un real ida y vuelta” son las pistas que nos dejan quienes participaron de esta investigación a lo largo de todo nuestro país.


