Un hecho tan increíble como lamentable ocurrió en el día de ayer en la ciudad de Rafaela, en la provincia de Santa Fe. Un hombre fue a comprar cocaína en una casa del barrio del sur. Pagó y se fue con una bolsita con la droga. Cuando llegó a su casa y la consumió, se dio cuenta que era jabón en polvo. Entonces regresó al lugar para exigir el dinero. Pero le pegaron un tiro en la pierna y luego lo golpearon para que se fuera.
El hombre caminó un par de cuadras, rengueando, hasta que fue divisado por un par de policías que pasaban por la zona. Cuando intentaron ayudarlo, él se negó a recibir asistencia. Tampoco quería hablar sobre lo que había sucedido. “Me voy a mi casa”, les dijo el hombre, con el pantalón ensangrentado.
Dos cuadras después, lo frenaron. El cuadro de excitación del hombre era notable porque ya había tomado cocaína. Por eso, los agentes pidieron una ambulancia para que fuera atendido. Después de unos minutos, el adicto se animó a hablar y les contó toda la verdad a los oficiales.
“Fui a comprar falopa y me vendieron jabón en polvo. Como me quejé, me pegaron un tiro”, les dijo. De improvisto, los policías le hicieron un torniquete y esperaron a los médicos, que lo trasladaron hasta un hospital, donde quedó internado.
Aunque la Policía le tomó declaración e intentó determinar en qué lugar había ocurrido el incidente y, mucho más importante, dónde vendían la droga, el hombre se negó a hablar. Aunque todavía no hay ningún detenido, las autoridades montaron un operativo de seguridad y médico por si algún adicto consume la falsa cocaína.

