La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner repasó sus anteriores dichos sobre su paso al costado para una candidatura en 2023 y al respecto aclaró que no anunció «ni renunciamiento ni autoexclusión», sino «proscripción».
«Vamos a hablar clarito, porque soy peruca y hablamos clarito, el único renunciamiento que tuvo el peronismo fue el de Eva Perón, y acá tampoco hay autoexclusión. Hay proscripción. Ni renunciamiento ni autoexclusión: proscripción», sostuvo en el acto que encabezó en Avellaneda, en su primera aparición pública desde la condena que recibió por la causa de la obra pública en Santa Cruz.
Más tarde, la líder del peronismo volvería a referirse al tema: «No hice el renunciamiento, anuncié que yo no iba a someter a nuestra fuerza política a llevar de candidata a alguien que le dijeran que está condenada y, de esta manera, ser absolutamente funcional a ellos».
La ex jefa de Estado también se refirió al conflicto por la coparticipación de recursos entre la Nación y la Ciudad y pareció deslizar críticas hacia el Gobierno de Alberto Fernández, por no sostener su postura inicial de no cumplir con las directivas de la cautelar dictada por la Corte Suprema.
Tras expresar que la «proscripción» que el «Partido Judicial» ejecuta sobre su figura «es un acto de disciplinamiento» sobre la dirigencia peronista para que «no se anime a tanto» como -según dijo- ocurrió en el período 2003-2015, apuntó contra el Gobierno nacional, al que denominó «agrupación política: ´amague y recule'».
«Tiene un efecto disciplinador y vaya si lo logra en estos días de idas y diretes con la agrupación política amague y recule permanente», afirmó Cristina en el cierre del acto que encabezó junto al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi.


