“Quiero hacer una cárcel igual a la de El Salvador. La pienso todos los días cuando veo todas estas injusticias en el servicio penitenciario argentino”, reiteró y se refirió a las soluciones para el problema en Rosario: “Planificación de muchos meses, la verdad es muy precaria. Es más fácil de abordar y tiene que ser de forma integral. No es una situación terminal, no puede llevar más de 15 días”.
En ese sentido, el ministro de Seguridad señaló que, a pesar de la conmoción que viene generando la seguidilla de crímenes de los últimos meses en Rosario, es un problema “reversible” debido al nivel de “precariedad” con que operan los narcos en esa ciudad. “Todos los actores tienen que involucrarse. No es una cuestión de cantidad, sino que hay que coordinar entre todas las áreas que tengan responsabilidad para que esto funcione. Las fuerzas federales son necesarias pero no suficientes”.
En esa línea, explicó: “Lo de Santa Fe es un fenómeno distinto al fenómeno narco que vemos en Sinaloa. Hay que ver si esto fue o no narco, pero la realidad en Rosario es que la gente está aterrorizada. Cuando el estado abandona el territorio, todo responde a las leyes de la naturaleza. En el territorio si no está el estado está el estado paralelo narco, esto es lo que vive Rosario”.


